Se terminó la “herencia maldita”. Después de seis meses de no ganar en casa, el Atlético de San Luis volvió a la senda del triunfo en el estadio “Alfonso Lastras”, en donde de paso le quitó el invicto a Puebla a quien derrotó con marcador de dos goles contra cero.
En un juego que terminó de forma dramática, el equipo de casa por fin pudo sumar de a tres en casa luego de que en el tiempo de compensación Efraín Orona marcó el gol que después de seis meses hizo festejar q la afición local.
En un buen primer tiempo los rojiblancos logran ponerse en ventaja gracias al primer gol en la presente temporada del recién llamado a la selección de Uruguay, Juan Sarabia.
Para la segunda parte André Jardine modificó su cuadro, sacó a sus tres ofensivos, Jhon Murillo, Abel Hernández y Germán Berterame y con ello perdió todo el potencial ofensivo, situación que aprovecharon los visitantes para lanzarse con todo al ataque en busca del gol que les diera la igualada en el marcador.
Fue hasta el minuto 87 cuando Martín Barragán quien había ingresado en la parte complementaria quien se encargó de emparejar el marcador y con ellos hacer regresar los fantasmas de la “herencia maldita”, y así mantener la tradición de no ganar en casa del Atlético de San Luis.
Pero la historia de los potosinos bajo el mando de brasileño Jardine es otra y en la síguele e jugada en un tiro indirecto apareció la figura de Orona y concluyó con la herencia de Marcelo Méndez.
