+ SIN RATIFICAR, DENUNCIA POR ACOSO CONTRA MAESTRO DE LA FACULTAD DE DERECHO
+ ACUSACIONES DE “PAULA” SE SUSTENTAN SOLO EN SUS DICHOS
+ CATEDRÁTICO, SUSPENDIDO SIN DERECHO A SUELDO
+ EL ACUSADO FUE CALIFICADO COMO EL MEJOR PROFESOR DE LA FACULTAD
Hasta el momento, la denuncia por “hostigamiento” y “acoso sexual” contra un catedrático de la Facultad de Derecho no ha sido ratificada, y las denuncias de “Paula” (nombre ficticio), la supuesta afectada, se sostienen solo en sus dichos.
Sin embargo, sus denuncias tanto en la propia Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) como en la Procuraduría de Justicia, el seis de diciembre del 2016, ya tuvieron consecuencias: el maestro acusado fue suspendido sin derecho a goce de sueldo.
Entre miembros de la comunidad universitaria existe inconformidad por esta situación, pues señalan en algunos foros de redes sociales que no se respetó la presunción de inocencia del catedrático acusado, quien ya fue dañado en su imagen y en su trabajo sin que se le haya encontrado culpable.
También se ha especulado de que tal maestro de Derecho esté siendo objeto de una campaña en su contra, con el fin de afectarlo mediante estas acusaciones aún no validadas por la autoridad. La idea puede ser —conjeturan algunos— que no pase nada que regrese a dar clases, pero ya con una reputación dañada.
Por otra parte, y en apoyo a sus dichos, la denunciante citó a tres compañeros varones como testigos para sostener sus acusaciones, quienes —dijo— entraron al salón de clases en una ocasión que recibió maltratos, tocamientos e insultos de dicho profesor. No obstante, en su declaración tales alumnos aseguran no haber presenciado lo que describió la supuesta afectada.
En las acusaciones contenidas en su declaración, la joven detalla que en varias ocasiones el catedrático le propuso intercambiar favores sexuales a cambio de otorgarle buenas calificaciones.
En caso de negarse, declaró Paula, el profesor la amenazó con reprobarla y hacerle la vida imposible, afirma que hizo del conocimiento de las autoridades de la facultad el acoso que sufría pero qué no recibió ningún apoyo concreto.
Además detalla que la agresión más severa la sufrió el 23 de noviembre en el salón de clases.
En esa ocasión, las propuestas verbales pasaron a las acciones físicas, tocamientos en sus senos y vagina, jaloneos, incluso la forzó poniendo su rodilla entre sus piernas, le jaló el cabello y con palabras obscenas le exigió que aceptara tener relaciones sexuales con él.
Paula explica que la llegada inesperada de los tres alumnos al salón de clases, a los que cita con nombres y apellidos, impidió más agresiones.
Del catedrático acusado solo habla el prestigio que ha conseguido en su breve trayectoria como abogado y docente, con sus estudios de licenciatura, post grado y maestría cursados con calificaciones a nivel de excelencia. Así como el haber sido evaluado por sus alumnos como el mejor profesor de la Facultad de Leyes.
Por otro lado, información hecha llegar a La Roja indica que los testigos citados por Paula (esos que han declarado que no se percataron de los hechos que denuncia) “son distinguidos personajes de un muy sonado grupo estudiantil, incluso el de un ex consejero. Y no mencionemos la relación de la denunciante, con uno de los ya proclamados próximos representantes estudiantiles.”
De corroborarse el rol político de estos supuestos “testigos” al interior de organización estudiantil de la Facultad de Leyes, y la supuesta relación sentimental de Paula con uno de ellos, ¿estaremos entonces ante un plan de “golpeteo mediático” contra el catedrático (basado en una denuncia que no ha sido ratificada)? ¿Con qué propósito?
