Después de que los encargados de Plaza Sendero determinaran restringir el tiempo de salida para los visitantes, un grupo de locatarios alzaron la voz y pidieron que se diera marcha atrás debido a que la medida solo acarrearía consecuencias negativas como la baja afluencia de clientela.
La presión obligó a los responsables del mencionado lugar a recular y que se volvieran a otorgar 15 minutos de tolerancia para efectuar una salida.
Al saber de la intención de que se erradicaría el tiempo de tolerancia para que los asistentes pudieron salir, los locatarios pidieron audiencia y externaron sus inquietudes principalmente la relacionada con las afectaciones económicas que les podría acarrear.
Finalmente se estableció que todo volviera a la normalidad.
