México, DF
Este día, ante editores, periodistas y directivos de medios de comunicación, el presidente Peña Nieto aseguró que: La libertad de expresión y de prensa es el instrumento más poderoso contra el autoritarismo, la intolerancia y la mentira.
Además dijo que “la libre manifestación de las ideas es un derecho irrenunciable de la ciudadanía, cuya defensa nos compromete a todos”, subrayó Peña Nieto durante la inauguración de la 72 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa.
La mejor garantía para avanzar hacia una sociedad de derechos y de libertades, añadió Peña Nieto, es la libertad de expresión y por ello su gobierno es respetuoso “de lo que piensan, opinan, publican o transmiten los periodistas”.
El mandatario ratificó la Declaración de Chapultepec, adoptada en marzo de 1994 y que contiene principios para la protección de periodistas.
En ese marco enfatizó que es obligación de un Estado democrático otorgar garantías a los periodistas para el ejercicio de su profesión, “especialmente ante la amenaza a la libertad de prensa que representa el crimen organizado”.
“La intimidación y los ataques contra periodistas no solo afectan su integridad y el ejercicio de sus libertades individuales, sino que nos dañan como sociedad”, expuso ante directivos de medios de comunicación.
Durante su administración, añadió Peña Nieto, el Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas protege a 452 personas: 285 son activistas de las garantís individuales y 167, informadores.
En tanto que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión cuenta con nuevas atribuciones legales contra ataques a periodistas.
A la fecha ha atraído 48 casos, y en apoyo al Mecanismo de Protección ha dado seguimiento a 249 solicitudes de medidas cautelares para proteger a periodistas y sus familiares.
En este contexto Peña Nieto sostuvo que es “consciente que pese a los avances en los últimos años, aún hay crímenes contra los periodistas que debemos resolver”.
Sin embargo en las naciones donde se impone la demagogia, lejos de alcanzar el cambio anhelado, “encuentran división o retroceso”, hizo notar el presidente de la República.
Por ello los gobiernos democráticos “nos enfrentamos al reto de mejorar nuestra forma de interactuar o dialogar con los ciudadanos, de explicar de manera convincente los avances y sumar esfuerzos para superar los desafíos de nuestro tiempo”, comentó.
