+ LOS PERITOS NO ENCONTRARON HUELLAS DE FRENADO
+ INTENTARON DETENER AL RESPONSABLE, PERO LOGRÓ ESCAPAR
Yatziri Michel iba a una fiesta a que le celebraran el Día del Niño, pero lo último que vio en su vida de apenas nueve años fue un auto blanco que como en un mal sueño se salía de la calle, invadía la banqueta, y los arrollaba a ella ya sus padres.
Ya no lo supo: pero dormitando de borracho, en su propio sueño etílico, iba el conductor de ese vehículo Sentra, Nissan, color blanco, quien sin advertirlo brincó la Calle 24, y subió al área peatonal justo frente al número 125, convirtiendo en una tragedia familiar lo que iba a ser un festejo.

Era apenas el mediodía, pero el conductor debía traer la fiesta encima desde el sábado 29, a juzgar por su inconsciencia que no le permitió hacer el más mínimo intento de frenado cuando echó el sedán encima de la familia.
Los peritos que realizaron el estudio en el sitio del accidente, en el fraccionamiento Misión del Palmar, al oriente de la ciudad, atrás de Prados, no encontraron ninguna huella de frenado.
Fue después de que el coche se impactara y derribara a los tres miembros de la familia cuando el beodo despertó aletargado. Y antes que enterarse con precisión de la magnitud de los hechos que había provocado, prefirió pensar en escapar de inmediato.
El percance fue visto con asombro y susto por diversos testigos, ya que se trata de una calle muy transitada. Vino la alarma por los heridos, y la indignación contra el imprudente chófer que en unos segundos llevó la desgracia a esta familia. La muerte de la menor fue casi inmediata, ni siquiera alcanzó a ser auxiliada por los servicios de emergencia.
Algunos de quienes presenciaron el accidente intentaron detener al infractor, y éste tuvo un roce con uno de ellos, dándose unos tirones que solo consiguieron rasgarle la camisa. Trataba de huir lo antes posible. También se intentó impedirle la fuga queriendo abrir la portezuela del conductor, pero solo lograron que se desprendiera la manija al arrancar el auto.
Los padres de Yatziri logran sobrevivir al accidente, y resienten solo algunos golpes, pero la niña exhala su último aliento sobre la calle, muriendo junto a ellos. Su inconsciente, huidizo agresor, pudo llegar hasta su aparente domicilio, estaciona el auto, y prosigue su huida.
Esto último es relatado en unos comentarios de Face en la página de La Roja, y luego confirmado cuando las autoridades localizan el auto, pero no al conductor, quien para entonces ya debía ocultarse en otro lado. Tal vehículo es ubicado unas horas después de los hechos frente al número 229 de la calle San Pedro, próximo a la Calle 30, y a solo varias cuadras de donde se generó el percance.
De manera paralela surge también en dichos foros de opinión una foto del presunto autor del homicidio, donde se le ve en una amplia área verde, junto a una mujer, y ambos al lado del coche que al parecer manejaba ebrio el domingo al mediodía, según los testigos referidos.
Moreno, de complexión mediana, baja estatura, y de alrededor de 40 años, en la foto viste playera amarilla a rayas oscuras, pantalón de mezclilla, y gorra verde. No se ha comprobado si en realidad se trata del conductor culpable de la muerte de la menor, pero el auto que tiene al lado sí es el del accidente, de acuerdo a la placa que se observa.
Hasta el momento el presunto responsable sigue en calidad de prófugo de la justicia. La familia de Yatziri se dispone a velar el cuerpo de su hija. El padre de la niña, quien primero dio a conocer la muerte de la menor y solicitó la colaboración para detener al infractor, difunde luego la imagen de una tarjeta bancaria: solicita apoyo para los gastos generados por la muerte de su hija.

