El hartazgo de ver un entorno inseguro lleva a los ciudadanos a cometer actos de venganza o como reza el dicho aplicar justicia por su propia mano.
Ocurrió anoche en la Avenida San Pedro, un sujeto aprovechó la ocasión de que no había vigilancia, observó a una solitaria jovencita y la despojó de sus pertenecías.
La asustada víctima alcanzó a pedir auxilio y valientes ciudadanos le dieron alcance a la altura de Soriana. Lo tumbaron y le dieron una golpiza de esas que no se olvidan.


Al delincuente lograron inmovilizarlo, al poco rato llegaron los agentes de la Policía Metropolitana y se lo llevaron bajo la advertencia de que si no había denuncia en unas horas andaría nuevamente haciendo de las suyas.
