Hechos ocurridos este lunes 8 de agosto, con saldo de tres delincuentes capturados
El disparo le dio de lleno en la espalda alta.
Impacto de una .380. Fue a dar contra el piso.
De inmediato, uno de sus tres compañeros motociclistas le ayudó a levantarse.
Enmedio de las balas, se parapetaron para repeler el fuego.
Entrona, la agresión no la arredró y enseguida contestó con su arma, dándose un fuego cruzado.
Muy poco tiempo antes, los cuatro agentes municipales (tres hombres y la mujer) escucharon por radiofrecuencia un reporte solicitándoles apoyo para agentes de la Policía de Investigación.
Ese personal de la Fiscalía había iniciado toda la historia en la calle Rutilo Torres, mientras perseguían unos objetivos criminales que iban a bordo de un auto robado.
Tal persecución prosiguió por Avenida Universidad, luego en la colonia El Paseo.
Los agentes municipales no es que hayan querido ir a auxiliar a los de la PDI en peligro.
El razonamiento que tuvieron fue el de salir de la zona. Esto, al suponer que se trataba de delincuencia organizada y ellos apenas cuentan con armas cortas.
Además, estaban comisionados a detectar motos robadas, no a agarrarse a balazos con sicarios del crimen.
Sin embargo, cuando pretendían ponerse a salvo, se encontraron de frente con los maleantes en huida, de quienes recibieron fuego directo.
Luego del balazo recibido por la agente, el cual agujeró el uniforme pero rebotó contra la placa del chaleco, llegaron rápidos refuerzos de la PDI y enseguida de la Guardia Civil Estatal (GCE).
Ante ese coordinado estado de fuerza, los delincuentes se refugiaron en una casa, donde fueron capturados.
Y así salvó su vida esa agente. Gracias a su chaleco. A que lo traía bien puesto. Mejor que muchos otros policías.
