Haciendo valer sus influencias y la cercanía con el Ayuntamiento de Villa de Arriaga, la oficial del registro civil de aquella demarcación Erika Ruiz Rodríguez, contrajo nupcias con su novio a quien le juro amor eterno; en medio de tremenda fiesta y comilona.
La boda fue celebrada la noche de este sábado en el Salón “Finca La Flor” de Villa de Arriaga, el festejo se prolongó hasta la madrugada y con cientos de invitados sin importar que se vive una contingencia fase tres del Covid-19.
Testigos refieren que la fiesta estuvo en grande, no faltó nada y que todos terminaron bailando a ritmo de banda hasta que el cuerpo aguantó.
La recién casada pidió “autorización” al edil de aquel Municipio para que nada ni nadie la molestara en ese día tan importante de su vida, de acuerdo con testimonios.
Y así fue, ninguna autoridad se atrevió a interrumpir tan agradable celebración y es que la licenciada Erika es “bien vista” en Villa de Arriaga.
De ese nivel sigue habiendo servidores públicos y en este caso no le importó haber expuesto a sus cientos de invitados pese a las restricciones sanitarias por la cuarentena.
