La transitada avenida Pedro Moreno fue escenario de un choque automovilístico en el que afortunadamente no hubo personas lesionadas.
Un Toyota Yaris en color blanco se impacta contra un Jetta en color rojo; ambos conductores descienden y se culpan mutuamente y por consiguiente la vialidad se tornó caótica.
A eso súmele la tardanza de los agentes de tránsito de San Luis que se alistaban para irse a comer “quédese lo que se quede y pase lo que pase”.



Los dos conductores permanecieron inmóviles ante un sol que caía a plomo y que calaba hasta las palmas de las manos.
Finalmente llegó un ajustador para poner orden y tratar de dirimir el conflicto entre ambas partes.
