En pleno siglo XXI, el maltrato animal es una realidad, existen personas sin escrúpulos que siguen trabajando con equinos o asnos para realizar tareas de recolección de basura.
Las jornadas son largas, extenuantes y para nadie es un secreto que estos animales también carecen de una adecuada alimentación de ahí que el cansancio termine por devastarlos, aunado a la intensa ola de calor que se ha dejado sentir en la capital potosina.
Tal como ocurrió con un caballo que perdió sus fuerzas, no soportó la excesiva carga de desechos y terminó desplomándose en la transitada avenida Pánfilo Natera situada al norte de la ciudad.
Vecinos preocupados por la situación procedieron a reanimarlo, le dieron agua y lo desatoraron del carretón.
Acto seguido llegó uno de los dueños y se llevó “el remolque”’para evitar cualquier problema con las autoridades.
