México .- La explosión derivada de una fuga de combustible en un ducto de Pemex en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, dejó un saldo preliminar de 21 muertos (entre ellos dos adolescentes de 15 años y un niño de 2 años) y al menos 71 heridos, por lo que el Ejército mexicano activó el Plan DN-III para atender la contingencia,
El gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, explicó que por la tarde del viernes se registró una fuga en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex), localizado por la zona de Tula, lugar al que se trasladaron pobladores para recolectar el combustible en cubetas y bidones. Así estuvieron por al menos 2 horas, hasta que ocurrió la explosión.
El alcalde del municipio, Juan Pedro Cruz, dijo a medios que la fuga del ducto se reportó a las 17:00 horas, cuando al lugar llegaron elementos del Ejército mexicano, quienes acordonaron la zona pero no pudieron controlar a unas 200 personas que rompieron el cerco y tomaron el combustible.
Dijo que los agentes pidieron a los pobladores abandonar la zona pero éstos no hicieron caso y aconteció la tragedia.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, Alfonso Durazo, confirmó que al momento de la fuga y previo a la explosión había personal militar, pero era mínimo, pues estaban haciendo una inspección, por lo que les fue imposible contener a la multitud y entonces decidieron replegarse.
“Hubo una euforia por llenar cubetas y bidones y para muchas personas eso produjo consecuencias fatales”, apuntó el gobernador de Hidalgo.
El incendio de un ducto de gasolina el viernes en México mientras era saqueado por decenas de personas provocó al menos 21 muertos y 71 heridos, en momentos en que el gobierno lidera una estrategia nacional para combatir este delito.
“Es una tragedia que nos duele mucho. Estamos aquí para brindar todo el apoyo, el auxilio a los pobladores, a los afectados, a las víctimas”, dijo a periodistas el presidente Andrés Manuel López Obrador, al visitar la zona del desastre.
Agregó que la desgracia “no cambia” su estrategia contra el robo de combustible y más bien demuestra “desgraciadamente” la necesidad de mantenerla. “Vamos a continuar hasta erradicar esta práctica”, añadió.
El incendio fue sofocado poco antes de la medianoche del sábado por lo que se espera que el ministerio público acceda al centro del desastre y verifique si hay más muertos y heridos, informó Omar Fayad, gobernador del estado de Hidalgo, donde ocurrió el incidente.
“Por desgracia vi la explosión, me acerqué a ayudarle a bastante gente”, dice Fernando García, vecino de la zona de 47 años. “Me tocó hacer a un lado pedazos de personas que ya estaban desechas”, agrega.
En el lugar, rodeado por sembradíos, elementos del ejército y de la policía acordonan la zona mientras unidades de bomberos trabajan entre columnas de humo.
García critica que el ejército no haya replegado a las personas que se acercaban cuando comenzó a salir el combustible.
“Se hubiera prevenido todo esto si el ejército cuando llegó hubiera echado a toda la gente para afuera”, afirmó.
Antes de que se extinguiera el fuego, una enorme llamarada y una columna gigantesca de humo se erigían sobre la zona de la explosión, mientras numerosos vehículos de emergencia rodeaban el perímetro.
