Los empleados municipales denuncian despidos injustificados, hostigamiento laboral y tráfico de influencias.
(El Heraldo de México)
Empleados del Comité de Agua Potable y Alcantarillado de Tapachula, tomaron este viernes las instalaciones municipales para iniciar una huelga y protesta, ante los supuestos actos de corrupción y abuso de autoridad por parte de la alcaldesa Rosa Irene Urbina Castañeda.
Un centenar de trabajadores exige la restitución inmediata de 30 de sus compañeros, que fueron despedidos sin justificación alguna por parte de la autoridad municipal, a través del titular de agua potable, Julio Armando Cano Aranda.

Los inconformes también acusaron que han sido violentadas sus prestaciones de ley como trabajadores sindicalizados, además de que señalan casos de hostigamiento laboral y abusos de autoridad por parte de la alcaldesa, que no ha atendido demandas añejas de la clase obrera en esta dependencia.
Con pancartas que rezan “la corrupción odia lo que no está corrupto” y “Rosa Urbina Castañeda, la mujer más corrupta de Tapachula”, los afectados han denunciado también tráfico de influencias al asegurar que la presidenta municipal ha colocado en puestos importantes a personas allegadas a su primer círculo social.

