El pasado 5 de junio, defensores del Parque Otomí-Mexica bloquearon la autopista para divulgar el problema.
(La Jornada)
El parque ecológico, turístico y recreativo Zempoala-La Bufa, llamado oficialmente Parque Otomí-Mexica, al que ecologistas denominan Gran Bosque de Agua, enfrenta diariamente los embates de desarrolladores inmobiliarios, así como de talamontes y dueños de aserraderos clandestinos.
Estos últimos, protegidos por grupos armados, restan masa forestal al corredor, que se extiende por 17 municipios mexiquenses ubicados entre la Ciudad de México y Morelos.
“Ya no se escuchan las aves del monte, al correcaminos no lo vemos ya, muchos animales ya no están, ahora hasta da miedo subir al bosque porque hay hombres armados que protegen aserraderos o la tala”, afirmó un integrante de la Unión de Pueblos Originarios, Comunales y Ejidales del Gran Bosque de Agua.

