Paul Makenzi presuntamente ordenó a sus seguidores ayunar hasta morir.
(La Jornada)
Nairobi. La cifra de muertos en la investigación sobre una secta en Kenia aumentó el miércoles a 95, luego de que el gobierno anunció un toque de queda desde el anochecer hasta el amanecer en el rancho propiedad de un pastor acusado de ordenar a sus seguidores ayunar hasta la muerte.
El miércoles se prohibió a periodistas y activistas de derechos humanos el acceso al rancho de 320 hectáreas (800 acres), que ha sido una zona declarada como ”área perturbada y zona de operaciones”.
El pastor Paul Makenzi, detenido por ordenar presuntamente a sus seguidores que ayunaran hasta morir para encontrarse con Jesús, permanecerá bajo custodia policial al menos hasta el 2 de mayo. Es el líder de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas.

