Una carta fue enviada a la administración estadounidense firmada por el comité ejecutivo de la Asociación Mundial de la sede de París de Periódicos y Editores de Noticias (WAN-IFRA), donde destacaron la histórica relación del gobierno de Estados Unidos con la prensa libre y como las acciones del presidente amenaza que otro líderes repriman las libertades esenciales de sus países.
La carta también rechaza la asunción del Presidente Donald Trump de acusar a los medios de ser “el enemigo de los Ciudadanos Estadounidenses”, llama a su administración a construir una relación profesional con los medios de comunicación.
A continuación, la carta emitida por la WAN- IFRA a las oficinas del presidente:
“27 de marzo, 2017
A la atención del Presidente de los Estados Unidos de América
Querido Sr. Presidente,
Escribimos de parte de la Asociación Mundial de la sede de París de Periódicos y Editores de Noticias (WAN-IFRA) y el Foro Mundial de Editores (WEF), para expresar nuestro profunda preocupación sobre recientes comentarios hechos por usted y su administración respecto a los medios de comunicación.
Combinado con la exclusión de una selección de diversos medios de noticias de una reciente rueda de prensa en la Casa Blanca, tememos que el predominante clima para la libertad de los medios esté siendo amenazada por su presidencia, comprometiendo la habilidad de la prensa libre de tener poder en los Estados Unidos.
Señor Presidente, estamos consternados de escuchar sus constantes comentarios desde su elección que menosprecian y atacan a los medios – al parecer por la simple razón de una retribución personal por reportar críticas de usted y su administración. Le recordamos que este es un papel de la prensa libre, protegida por la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos de América y el Artículo 19 tanto de la Declaración Internacional de Derechos Humanos, como del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, para someter al gobierno y las acciones de oficiales electos al estándares más altos de escrutinio y rendición de cuentas.
Destacamos un momento en particular, entre muchos, donde decidió articular mediante su plataforma de Twitter, sentimientos que usted repitió durante un discurso en la Conferencia de Acción política Conservadora celebrada el 24 de febrero de 2017:
“¡Los medios de NOTICIAS FALSAS (háblese, @nytimes, @NBCNews, @ABC, @CBS, @CNN) no son mi enemigo, sino el enemigo de los Ciudadanos Estadounidenses!”
Tal acusación es inmensamente dañina en distintos niveles. Primeramente, “noticias falsas”, el término más apropiado sería “desinformación”, es ciertamente algo que provoca una crisis entre las instituciones de medios de comunicación profesionales alrededor del mundo. Abordar la cuestión de cómo los medios de comunicación profesionales responden ante tal fenómeno es la más alta prioridad para nuestro miembros. Es altamente inútil, sin embargo, observar al Presidente de los Estados Unidos de América incitando el antagonismo hacia los medios de noticias al denominarlos – engañosos – “noticias falsas”. En realidad, las organizaciones citadas por usted en este tweet en particular se adhieren a los estándares profesionales y éticos más altos, y falso sugerir que contribuyen a reciente epidemia de “noticas falsas”.
Los efectos de este deliberado intento para difundir desinformación se han visto durante los procesos electorales, alterar la política, y generar odio y resentimiento sin precedentes entre la gente: todo lo cual influye en la división de las comunidades. Las causas, al igual que las respuestas apropiadas requeridas para luchar contra la desinformación están siendo analizadas por las salas de prensa a nivel mundial, particularmente en términos de lo que esto significa para medios profesionales y la práctica del periodismo.
Los medios de comunicación encontrarán una respuesta que continúe dando valor al trabajo profesional de periodistas y permiten al público filtrar la realidad de la ficción. Como sea, diferenciando entre aquellos que aplican tales estándares y las organizaciones, blogs, comentaristas de redes sociales, etc., que no lo hacen, es mucha parte del núcleo de nuestro desafío futuro respecto a combatir la desinformación.
