Una doble pena embarga a las familias Romero y Villanueva, ya que en vísperas de Navidad tendrán que sepultar a Pamela, de 13 años, quien no resistió las quemaduras que cubrían casi la totalidad de su cuerpo tras la explosión en el mercado de San Pablito en Tultepec, Estado de México, y a su madre Erika, fallecida el día de la tragedia.
La menor luchó por su vida hasta el último momento en el Centro de Investigación y Atención a Quemados localizado en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR). Con 92% de su cuerpo quemado, sufrió severas afectaciones renales y cardiacas.
Mario Romero, padre de Pamela, recibió la noticia del fallecimiento de su única hija en su casa ubicada en la colonia La Concha 2, en el Municipio de Nicolás Romero, las primeras horas de ayer.
Durante su espera en el Instituto Nacional de Rehabilitación, cuando Pamela estaba con vida, declararon que el padre de la menor sentía culpa y dolor por no haber acompañado el domingo pasado a la menor y a su mamá a comprar la pirotecnia debido a que tenía trabajo, por lo que ambas decidieron acudir sin él día de la desgracia.
Los familiares informaron que Mario fue acompañado por sicólogos durante el tiempo en que Pamela estuvo internada en el instituto, para sobrellevar la pena.
El miércoles el cuerpo de su esposa, Erika Villanueva, había sido reconocido por una de sus cuñadas en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Barrientos.
El tío de Pamela, Alberto Pacheco, informó que la familia decidió que la pequeña y su mamá serán sepultadas en el panteón de San Isidro, en el municipio de Nicolás Romero.
Ambas habían ido al mercado de San Pablito para comprar fuegos artificiales y vendérselos a sus primos y amigos en Navidad.
“Queremos sepultarlas al mismo tiempo. Sería en el cementerio de San Isidro, en Nicolás Romero. Sólo esperan que llegue el cuerpo de Pamela, iba ser por la mañana, pero se complicó y será en la noche”, declaró el tío.
El familiar declaró que el cuerpo de Erika Villanueva Ramírez ya fue entregado a la familia por parte del Semefo de Barrientos, en el Estado de México.
Los familiares de Pamela dieron con ella hasta las 02:00 horas del miércoles, primero había sido trasladada a la Cruz Roja de Polanco y ante la gravedad de sus quemaduras fue llevada al INR. Estuvo durante el día en calidad de no identificada.
Pam, como le decían de cariño, era uno de los cuatro heridos que por la gravedad de sus quemaduras era candidata a ser trasladada al Hospital Shriners de Galveston, Texas, en caso de que su estado de salud se hubiera estabilizado.
El cuerpo de Pamela sería entregado en su domicilio a las 22:00 horas.
La niña tenía la ilusión de festejar sus 15 años, incluso le había pedido a su prima Anel Adriano Ayala que su hijo pequeño fuera uno de sus chambelanes.
Localizan a los padres de Dany
La joven Daniela Montero Herrera, lesionada en la explosión del mercado San Pablito, ya está acompañada por sus padres en el Hospital Regional “Bicentenario de la Independencia”, luego de que se difundiera su foto en redes sociales.
El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) informó que la paciente es atendida por quemaduras en vía aérea (respiratoria), en ojo y ambos brazos.
Además, se le realizó una broncoscopía, se llevó a cabo limpieza y colocación de injerto en brazo, y su estado de salud se reporta como grave.
Tultepec se viste de luto; los despiden con música y globos
TULTEPEC.— El dolor y la tristeza invadieron las calles de Tultepec al salir la gente a darle el último adiós a ocho de las 35 personas que perdieron la vida tras la explosión del mercado de San Pablito.
Desde el mediodía las puertas de la iglesia de la Virgen de Loreto y la capilla de San Antonio se abrieron para recibir los cuerpos de Desideria Socorro Sánchez, Claudia Francisca Rodríguez, Evelia Urban, Sandra Vargas, Martina Almazán y Verónica Sánchez, así como la menor Angélica y un bebé de tres meses, quienes se encontraban en el mercado el día de la explosión.
Con su música preferida y globos, cientos de vecinos los acompañaron hasta sus últimas moradas en los panteones municipales.
A la iglesia debían entrar en grupos de tres, pues la mayoría de los familiares querían realizarles misas de cuerpo presente.
El primero en salir de la iglesia fue el cortejo de Angélica, una niña de 11 años que se encontraba con su mamá vendiendo en el mercado.
Ella no murió por quemaduras, sino al tratar de salir huyendo del lugar, por la onda expansiva, algunos objetos salieron volando y la golpearon en la cabeza, provocándole traumatismo craneoencefálico.
Sus compañeros de escuela le llevaron globos blancos y rosas para despedirla, y al considerarla como un ángel colocaron su foto en una cruz que encabezaba su cortejo.
De la iglesia, los cortejos salían caminando hacia los diferentes panteones, donde los aguardaba su última morada.
En el panteón de Xahuento, la tragedia fue mayor para la familia de Verónica Sánchez, pues además de ella, perdió la vida su bebé de tres meses.
Los vecinos comentan que, como todos los días, Verónica fue a vender al mercado y se llevó a su niño, pero cuando se presentó la explosión tomó a su pequeño y trató de salir, pero la onda expansiva la arrojó perdiendo al bebé.
Sus familiares lo buscaban y después se enteraron que el niño también estaba muerto.
Ahora, en completo silencio, recorrieron los 500 metros que separaban la capilla de San Antonio hasta el panteón, para despedir a Verónica.
Casi nadie quiere hablar y pocos comentan que ese es el riesgo de los que se dedican a la pirotecnia, que por eso todos los días se encomiendan para salir a las calles.
Algunos de los familiares no dan crédito de lo que pasó, pues todavía convivieron el fin de semana en una posada, como fue el caso de Clara Francisca, de 50 años.
Según recuerda Maribel Padilla, cuñada de Clara, el domingo todavía la vio muy sonriente, disfrutando de la familia y preparándose para la reunión de Navidad.
Los funerales continuarán. Se espera que Mayra Flores Rodríguez, quien murió ayer, sea sepultada hoy.
Amplían rango de edad para ir a Galveston
ZUMPANGO.- Ante la cantidad de personas que resultaron con quemaduras graves tras la explosión en el mercado de San Pablito, en Tultepec, se amplió el rango de edad a 22 años para que sean trasladados los pacientes que requieren atención especializada en Galveston, Texas.
El secretario general de gobierno mexiquense, José Manzur Quiroga, explicó que la Fundación Michou y Mau aprobó ampliar el rango de la edad a las personas que resultaron heridas.
“De los 34 personas que se encuentran hospitalizadas se considera que 15 puedan ser trasladadas, pero serán los médicos que determinen si puede ser atendidas en ciudad de Galveston, Texas”.
“Se está valorando médicamente las personas de menos de 22 años que puedan ser trasladadas de Galveston a un hospital de especialidad, ya se han ido dos personas una de nombre Juan Carlos y otra chiquita que no tiene que ver con Tultepec que fue trasladada, Sara”, señaló.
La organización presidida por Virginia Sendel de Lemaitre informó que los pacientes que requieren la atención médica especializada son los dos menores Daniel y Aurelio, quienes permanecen en el Hospital de Lomas Verdes.
Así como Liliana Aguilera Urban, de 22 años, con 85% de su cuerpo con quemaduras, quien está internada en el Centro de Investigación y Atención a Quemados (CENIAQ), ubicado en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) de la Secretaría de Salud.
Mientras tanto, en las próximas horas se determinará si podrá ser trasladado a Galveston el pequeño Aurelio, de 14 años, quien presenta quemaduras en 50% de su cuerpo, luego de que se encontraba en el mercado de San Pablito cuando se registraron explosiones.
La Secretaría de Salud había informado que tres menores de edad requerían ser trasladados a Texas para recibir atención médica en el Hospital Shriners, por lo que este miércoles Juan Carlos, de 13 años, fue trasladado en una ambulancia aérea; el caso de Aurelio está pendiente, y Pamela, también de 13 años, quien falleció en la madrugada del jueves por las quemaduras que cubrían 92% de su cuerpo.
