De acuerdo al periódico surcoreano Chosun Ilbo, Kim Jong-nam fue envenenado en el aeropuerto de Kuala Lumpur por dos mujeres sospechadas de ser agentes de Pyongyang, que luego escaparon en un taxi.
Fadzil Ahmat, jefe del Departamento de Investigaciones Criminales del estado de Selangor, dijo que el fallecido “se sintió como si alguien lo hubiera agarrado desde atrás y le hubiera echado un líquido sobre el rostro”, según el periódico The Malaysian Times.
“Se sintió mareado y con dolores de cabeza, así que pidió ayuda en un mostrador del Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur”, agregó.
Posteriormente fue llevado a la clínica de la terminal, donde comenzó a tener convulsiones, por lo que se decidió llevarlo al hospital de Putrajaya. Murió en la ambulancia.
“No sabemos si usaron un paño o agujas. La recepcionista dijo que alguien le había agarrado el rostro y que se sintió mareado”, djo Ahmat, quien también confirmó que la Embajada de Corea del Norte solicitó que le entregaran el cuerpo, pero que antes de eso se le practicaría una autopsia.
La policía ya detuvo a una de las dos mujeres sospechosas.
Kim Jong-nam ya había sido un objetivo del régimen de su hermano en 2010, cuando un agente norcoreano capturado informó que tenía la misión de arrollarlo con un auto de manera que pareciera un accidente.
