El apagón que se registró en el norte del país y que abarcó los estados de Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila tomó por sorpresa a los habitantes de Saltillo, pues a pesar de ser día inhábil, las actividades en comercios, gasolineras, centros comerciales y hospitales se vieron trastocadas por la interrupción de la energía eléctrica.
Cerca de las 17:00 horas, los semáforos de toda la ciudad dejaron de funcionar, lo que provocó un sinfín de problemas viales en las calles del Centro, y cruceros importantes como Antonio Cárdenas y los bulevares de Luis Echeverría, Nazario Ortiz, Isidro López y Lafragua.
Decenas de comercios en el primer cuadro de la ciudad tuvieron que cerrar sus puertas antes del horario establecido, debido a que no contaban con sistema para las cajas registradoras, ni para los detectores antirrobo.
Tiendas de conveniencia también hicieron lo mismo por falta de sistema para el cobro de artículos.
Las gasolineras se vieron obligadas a suspender sus servicios debido a que no había energía para las bombas despachadoras, lo que provocó que al momento de restablecerse la electricidad, cientos de automovilístas acudieran para abastecerse de combustible, ante el temor de un nuevo apagón.
La gran mayoría de los cajeros automáticos en centros comerciales y sucursales bancarias también resultaron afectados, lo que causó que se viviera el mismo fenómeno que en las gasolineras: enormes filas de cuentahabientes para retirar efectivo.
Aun así, algunos no pudieron dar el servicio, pues con el corte de luz quedaron sin funcionar.
El apagón trastocó las ventas de diversos negocios establecidos dentro de plazas comerciales de la ciudad, causando pérdidas económicas que algunos de ellos estimaron hasta en 50%, pues los fines de semana es cuando se tiene mayor afluencia e incremento en sus ventas.
Aunque el servicio se empezó a restablecer de manera paulatina en algunas partes de la ciudad, varios sectores, sobre todo al norte de Saltillo, no contaban todavía con luz cerca de las 21:00 horas. Colonias de Ramos Arizpe y algunas aledañas al sector del bulevar Luis Donaldo Colosio, en Saltillo, permanecían en penumbras ya entrada la noche.
Durante el transcurso del domingo y posterior al apagón, La Comisión Federal de Electricidad (CFE) emitió información muy escueta, respecto al grado de afectación por la falla en el suministro de energía, así como sus posibles causas.
A través de su cuenta de Twitter, la paraestatal informaba sobre las entidades que se vieron afectadas por el apagón que incluía –además de Coahuila–, a Nuevo León, Tamaulipas, Chihuahua e incluso Jalisco, Sonora y San Luis Potosí.
Fuentes extraoficiales señalaron que la falla fue a consecuencia de la caída de una línea de 400 mil voltios en una estación de Piedras Negras, afectando con ello a toda la zona noreste del país.
Sin embargo, cerca de las 22:00 horas, la CFE aclaró que el suministro de energía se vio interrumpido por “una falla técnica de operación en la subestación San Jerónimo, en Nuevo Léon”.
