Las relaciones entre las dos superpotencias se han tensado significativamente desde que Estados Unidos derribó el 4 de febrero un globo chino que sobrevolaba su territorio
(La Jornada)
Washington. Estados Unidos rechazó el lunes las acusaciones de espionaje con globos lanzadas por China, mientras intenta desentrañar el misterio de los tres objetos voladores no identificados que ha derribado en los últimos días.
“Solo en el último año, globos estadounidenses han sobrevolado China más de diez veces sin autorización alguna”, había asegurado previamente un vocero de la diplomacia china, Wang Wenbin.
El Departamento de Estado estadounidense estimó que con esta acusación China intentaba “limitar” las consecuencias de su propio “programa de globos espía”, desplegado según Washington desde hace varios años sobre 40 países de los cinco continentes.

