Ken Paxton a juicio político por cargos que incluyen sobornos y abuso de la confianza pública.
(La Jornada)
Austin. La Cámara de Representantes de Texas, llevó ayer al fiscal general del estado Ken Paxton a juicio político por cargos que incluyen sobornos y abuso de la confianza pública, un revés histórico y repentino para un colega republicano que ascendió hasta convertirse en una estrella del movimiento legal conservador a pesar de años de escándalos y supuestos delitos, aunque el ex presidente Donald Trump lo defendió.
La votación da pie a una suspensión inmediata de Paxton a su cargo hasta que se dé a conocer el resultado del juicio en el Senado del estado, y le otorga al gobernador, el republicano Greg Abbott, la facultad para designar a alguien más para desempeñarse de forma interina como el principal abogado del estado.
La votación de 121 a favor y 23 en contra representa una caída abrupta para uno de los combatientes jurídicos más reconocidos del Partido Republicano, quien en 2020 solicitó a la Corte Suprema que revirtiera el triunfo electoral del presidente Joe Biden sobre Donald Trump.

