La “alerta roja” implica el envío de más equipo militar.
(La Jornada)
Santiago. El gobierno chileno declaró este jueves una “alerta roja” en las regiones del Biobío y de la Araucanía, como respuesta a la oleada de sabotajes y ataques incendiarios que lanzaron desde hace semanas diversas organizaciones insurgentes mapuche y que, lejos de disminuir, parecen ir al alza y con mayor violencia.
La “alerta roja”, según precisó el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, implica el envío de más equipo militar, particularmente blindados y helicópteros, e incrementar el despliegue de tropas para realizar más controles y fiscalizaciones en calles y carreteras, pero negó que vaya a aumentarse el contingente de 3 mil efectivos que allí operan.
También anunció la instalación de una segunda base militar al interior del territorio mapuche.

