Combates entre tres grupos armados ilegales por el control territorial dejan personas desplazadas.
(La Jornada)
Bogotá. Los combates entre tres grupos armados ilegales por el control territorial en una región del suroeste de Colombia dejan unas 5 mil personas desplazas o confinadas, y un indígena muerto por la activación de una mina antipersonal, informó el martes la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.
Los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Segunda Marquetalia y Estado Mayor Central comenzaron el 28 de mayo en zona rural del municipio de Ricaurte, en el departamento de Nariño, afectando la comunidad Awá.
“La confrontación ha provocado el desplazamiento forzado y el confinamiento de cerca de 5 mil personas, en su mayoría indígenas, que se han visto obligadas a refugiarse del fuego cruzado”, dijo la entidad gubernamental.

