En el lugar del hallazgo había una cartulina con un mensaje de un presunto grupo delictivo.
(La Jornada)
La presencia y amenazas del crimen organizado en el municipio de Charapan, Michoacán, provocó que huyeran este lunes los elementos de la policía municipal y el mismo alcalde, Carlos Morales Bonaparte. Esta mañana fue colocada una cabeza humana a un costado del templo de esta comunidad purépecha.
En el lugar del hallazgo había una cartulina con un mensaje de un presunto grupo delictivo, que a decir de los vecinos en las últimas semanas venía amenazando a las autoridades municipales. Incluso en estos momentos sólo se encuentra el director de seguridad pública y dos policías estatales.
El secretario de Gobierno, Carlos Torres Piña, señaló que esta tarde se reunirá con el alcalde de Charapan, para resolver esta situación en tanto asumirá la seguridad del municipio la Guardia Civil –antes Policía Michoacán-.

