“No voy a renunciar nunca” “y no hay impunidad en el Estado”, son dos frases del secretario de Seguridad Pública, Jaime Ernesto Pineda Arteaga al finalizar su comparecencia en el Congreso del Estado, expresiones que contrastan con las estadísticas del gobierno federal y la opinión de los potosinos sobre la inseguridad y la violencia que diariamente los azota.
Ubicado por el Secretariado Nacional de Seguridad Pública en la segunda posición del país con más homicidios dolosos, Pineda Arteaga cantinfleó durante su comparecencia con los legisladores, evidenció su ignorancia al desconocer acuerdos entre el Estado y la federación que despresurizan el sistema penitenciario a su cargo y salió de la sede del Congreso a decir que en materia de seguridad no hace falta nada, que sí hay resultados, pero que a los potosinos sólo les interesa el amarillismo y no “los buenos resultados”, pues afirmó. “hay detenciones”.
Así mismo, Pineda Arteaga se escudó en el nuevo Sistema de Justicia Penal –que afirmó a veces sirve de puerta giratoria a delincuentes-, en la incapacidad de las policías municipales –a quienes dijo no están capacitadas ni certificadas-, en la delincuencia a nivel nacional –del que sostuvo San Luis no puede escapar- y en lo complicado del sistema penitenciario –en el que afirmó que sólo hay riñas pero no motines, como si las riñas fueran poca cosa- para evadir todas las estadísticas tanto del gobierno federal como de organismos como el INEGI, que colocan a la Secretaría de Seguridad Pública en la misma identidad que la de un florero.
