“Estamos de acuerdo con el señor Trump en que es realmente importante unir al país y esperamos trabajar juntos para apoyar el crecimiento económico y el empleo”, comentó Christin Baker, portavoz de Ford”, Christin Baker.
Trump dijo repetidamente durante su campaña que si resultaba elegido no permitiría a Ford abrir una nueva planta en México y aplicaría duros impuestos sobre los vehículos.
Trump se lanzó en contra de Ford y calificó como una “desgracia absoluta” que empresas estadounidenses inviertan en México, “estas ridículas transacciones, aniquiladoras de empleos, no sucederán cuando sea presidente”, sentenció Trump, lo cual fue contestado por un ejecutivo de la armadora, Mark Fields, el cual comentó que Ford es una multinacional que continuará realizando inversiones para mantenerse competitiva y, aseguró, “haremos lo que tenga sentido como negocio”.
