A escasos días de que entre en vigor la ciclovía de Himno Nacional cuyo costo ronda por los 5 millones de pesos, el Ayuntamiento de la Capital carece de un eficiente programa de difusión, aunado a la gran inconformidad de vecinos y comerciantes, por lo que se augura un rotundo fracaso.
En días recientes la Dirección General de Seguridad Pública Municipal comenzó con un operativo de limpieza en ambos carriles, el cuál además de instalar postes, se inició con una tremenda cacería para subir a la grúa aquellos vehículos que estuvieran estacionados a un costado de las banquetas.
Sin decir “agua va”, tránsito municipal se sigue llevando a los vehículos a una pensión con el argumento de estar estacionados en una zona prohibida, con lo que le deja jugosos dividendos a su titular, Filemón Juárez Santana con quien se sabe tiene arreglos millonarios mensuales con la empresa.
Comerciantes del tradicional Barrio de San Juan de Guadalupe externaron este día su molestia debido a que no fueron notificados de la colocación de postes divisorios y que cabe hacer mención ya varios fueron objeto de actos vandálicos al ser derribados.
Lo que es indudable es que existe una gran oposición al proyecto, desde un inicio fue mal planteado tomando en cuenta que es una importante arteria en donde se vuelve indispensable estacionarse.
No hubo un consenso ni acercamiento con habitantes ni comerciantes, menos un plan de difusión cosa que a la fecha siguen esperando.
