Obtener la credencial de descuento para el transporte público urbano “Boletur” no es menos complicado que cualquier otro trámite burocrático, en realidad es aún mayor; filas interminables, trámites complicados para obtener apenas la ficha y asegurar un lugar, es, entre otros, un proceso largo que estudiantes y adultos mayores tienen que pasar para obtener el 50 por ciento de descuento en la tarifa del pasaje.
Los 23 puntos de recarga, que históricamente fueron escasos, actualmente van desapareciendo, los usuarios aseguran que cada vez hay menos, además, solamente abren sus puertas de 9 de la mañana a la tres de la tarde salvo las oficinas principales, horario en que alumnos aun se encuentran en sus escuelas, y por la falta de lugares de recarga se ven rebasados.
María Esther Ávila, usuario del servicio de prepago, señaló que en los últimos días ya no hay dispositivos en las oficinas centrales de 5 de mayo para consultar el saldo en las tarjetas: “Aquí en el Boletur, quitaron algunos checadores nada mas, uno ya no tiene donde checar el dinero que tiene en la tarjeta, los quitaron hace aproximadamente como 4 días, está uno batallando, de por sí, y todavía con eso batalla uno más, y otra cosa yo quisiera que le pusieran más tinta porque al poco tiempo se despinta y otros 37 pesos”.
Para Guadalupe, madre de familia, el tiempo de espera para cada recarga es un tiempo muerto, aunado a las dos o tres veces a la semana que tiene que ir a poner saldo.
En cualquier punto de recarga de las tarjetas, a cualquier hora se pueden a preciar las grandes filas de usuarios, desde estudiantes, jóvenes, madres de familia y adultos mayores, que por largos períodos de tiempo esperan un turno.
Hasta hace un año, el sistema arrojó un total de más de 120 mil usuarios, sin embargo solamente fue proyectado para 60 mil, actualmente el servicio se ve rebasado al doble de su capacidad.
Los entrevistados coinciden que el trato del personal de la empresa “Alto Impacto, Boletur” la mayoría de las ocasiones no es el adecuado, sin embargo, argumentan, no debe existir ya que su servicio consiste en atender a penas.
“Pero hay señoritas que la verdad son muy enojonas, y hasta te avientan el dinero o cosas así, pero el trato de repente si es malo”.
Las complicaciones con el servicio no terminan ahí, Elizabeth, estudiante, afirmó que si un usuario pierde la tarjeta o fue víctima de robo, de cualquier forma una reposición le cueste aproximadamente 40 pesos.
Ante la posible llegada de nuevas empresas encargadas del prepago del transporte público urbano, los usuarios lo ven con buenos ojos, toda vez que señalan que se ampliaría la oferta de los beneficio de este tipo de servicios.
Los usuarios aceptan las condiciones de facto, porque no existe otra empresas, dado que representa un descuento del 50 por ciento en el precio directo del transporte urbano, sin embargo, son consientes que el servicio que brinda la empresa Alto Impacto no ha estado a la altura que merecen los potosinos.
Habrá otras empresas en el próximo año, así lo anunció el diputado presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes, Sergio Desfassiux Cabello, dado que se analizará la viabilidad de operación dos empresas a partir del 2017, que ofrecerían la venta de tarjetas y recargas para el servicio de transporte urbano a través de distintas tiendas de conveniencia, lo que permitirá mejorar el servicio y atención a los usuarios, así como terminar con el monopolio que ha representado la empresa Boletur en los últimos años, así como garantizar la seguridad para los operadores ya que se disminuiría el uso de efectivo para el pago del transporte, explicó.
