Debido a la poca atención que brindó la administración estatal que está por concluir, cientos, Dino es que miles de árboles del parque Tangamanga Uno están infectados por una plaga que ya se extendió secando a muchos.
Lamentablemente el abandono que padeció el principal “pulmón” de la ciudad durante los últimos seis años ya tiene consecuencias y varias zonas arboladas del parque ya comienzan a resentir el efecto de la plaga que nunca fue combatida.
Aprovechando que debido a la pandemia por mucho tiempo el parque permaneció cerrado, los administradores del mismo y solapados por el endeble gobernador que está por dejar su cargo, dejaron a su suerte al parque, sin darle mantenimiento, situación que provocó que la plaga se extendiera, pese a que se pudo contener con una adecuada atención.
Los responsables del parque en lugar de dar mantenimiento a las inhalaciones, aprovechando la ausencia de usuarios y así tener en óptimas condiciones al mismo, lo abandonaron, lo dejaron en el olvido, y mientras ellos seguían percibiendo sus jugosos salarios sin trabajar, los árboles del parque se comenzaron a secar irremediablemente a causa de la plaga.
Pese a que aún se esta a tiempo de combatir la plaga y evitar que dañe a más árboles del parque, es inevitable denunciar la poca atención, responsabilidad, y absoluto desinterés que mostró la autoridad saliente sobre uno de los sitios que causan orgullo a la población potosina.
Ahora solo resta esperar a que llegue la nueva administración y que el tiempo le alcance a poner remedio a la grave situación por la que atraviesan los bosques el parque Tangamanga Uno, que debido al desinterés e irresponsabilidad de la autoridad saliente está sufriendo fuertes afectaciones.
