Luego de que desde hace varias semanas bares disfrazados de restaurantes y antros funcionan con normalidad, algunos incluso transgrediendo sus horarios permitidos, el secretario general de Gobierno, Alejandro Leal Tovías, dio a conocer que una medida que analizan para prevenir contagios de Covid-19 ante el regreso de San Luis Potosí a semáforo naranja, es aplicar ley seca de jueves a domingo.
A pesar de que las autoridades tanto del municipio como del Estado han sido permisivas con establecimientos de vida nocturna que extienden sus horarios incluso hasta las cuatro de la mañana, ahora, plantean restringir la venta de bebidas alcohólicas incluso en establecimientos para llevar.
Leal Tovías señaló que ya es muy común ver bodas con 200, 300 o hasta 500 invitados, además de que han detectado filas en iglesias para la realización de eventos sociales, fiestas en terrenos privados o salones, e incluso peleas de gallos, tal y como ocurió en la Feria de Matehuala.
“Todo esto nos está obligando a tomar una decisión para proteger la actividad económica”, afirmó, y agregó que no permitirán que por relajamiento social se tenga que frenar la actividad esencial que es la económica.
Agregó que la ley seca de jueves a domingo se aplicaría porque “no hay manera de que convenzamos a la gente, a los empresarios de antros, bares, centros recreación, organizadores de bodas”.
Dijo que es mejor “prevenir que lamentar”, por lo cual, analizan también la posibilidad de reducir horarios de restaurantes, por lo que se les obligaría a cerrar a las 23:00 horas a más tardar: “no vemos manera de detener este relajamiento social y no nos quedará de otra”, sentenció.
