El gobernador Juan Manuel Carreras y su gabinete de seguridad siguen pasmados ante la ola de violencia que sacudió este sábado a los potosinos con un saldo de ocho ejecuciones en un lapso de dos horas, además de un asalto bancario.
Como sí el general Gutiérrez aún continuará de titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPE), no ha habido una sola autoridad estatal que informe a la opinión pública sobre lo ocurrido y anuncie algún operativo para contener los hechos de sangre que han sido ya noticia a nivel nacional e internacional.
La jornada de violencia registrada este sábado, con cinco muertos en un solo ataque perpetrado por sujetos a bordo de dos motocicletas en la colonia San Francisco, más tarde se reportó una doble ejecución en la colonia Julián Carrillo, mientras que en la colonia Satélite otro hombre fue ejecutado desde un auto.
Por la comunidad de Escalerillas fue encontrado el cadáver de una mujer carbonizada, además de que se registró un asalto en el Banorte de Acceso Norte.
Este alarmante panorama que ha estremecido a la Zona Metropolitana de San Luis Potosí por el creciente deterioro de la seguridad pública y ha detonado el temor de la población, la única respuesta hasta ahora del gabinete de seguridad del gobernador Carreras ha sido el silencio, ni el nuevo titular de la SSPE, Ernesto Pineda Arteaga, ni el Fiscal General del Estado, Federico Garza Herrera, han dicho una sola palabra.
Con lo que se confirma que el fracaso de la seguridad pública estatal continúa pese a los cambios de los altos manos de la policía carrerista, con Pineda Arteaga las cosas están empeorando y no han mejorado nada como se prometió y esperaba que sucediera.
Este fracaso rotundo que perjudica a todos los potosinos también alcanza a la política de comunicación social al optar por no dar la cara y dejar que la inseguridad se imponga en el estado potosino.
