• La enfermera fue internada el miércoles pasado en su propio centro de trabajo, donde no había médicos que la atendieran el pasado fin de semana.
• Tras la muerte de la enfermera, personal protestó a llanto y gritos contra directivos, exigiéndoles pruebas de detección de Covid-19, pues se niegan a dotar a la clínica con estas herramientas.
Con dolor e indignación, trabajadores del Hospital General del ISSSTE despidieron el cuerpo de la enfermera Olivia Soto, quien entregó su calidez humana y su profesionalismo en la lucha contra el Covid-19 y que fue desamparada por la directiva del propio hospital donde trabajó cuando se infectó del peligroso virus.
Pese a las exigencias de los trabajadores de la salud de contar con equipo de protección adecuada, pese a la insistencia de que el gobierno federal deje a un lado la politiquería y brinde los insumos para atender a pacientes con Covid-19, el personal de salud de los tres niveles de gobierno sigue desamparados justo en el pico de la pandemia y hoy le tocó a una enfermera potosina ser víctima no del Covid, sino de la indolencia y la negativa de las autoridades de proteger a sus soldados.
La muerte de Olivia -que hoy abandonó entre lágrimas y aplausos de sus compañeros el hospital donde laboró y atendió con valentía a pacientes con Covid-19- desencadenó otra protesta contra la directora Rebeca Hernández -a quien desde diciembre pasado se le exigía equipo de protección y mejores condiciones laborales-, efectuada al interior del nosocomio, donde expusieron por enésima ocasión y a más de dos meses de iniciada la pandemia mayor equipo de protección, más médicos y enfermeras, protocolos eficientes para proteger a personal de salud y otros pacientes que acuden a consulta y que también están en riesgo de contagio.
Las trabajadoras gritaban, lloraban. De todas las maneras posibles le exigieron a uno de los directivos presentes en la protesta que inviertan recursos en más equipo de protección, también denunciaron que no hay ventiladores, ni áreas desinfectadas, médicos suficientes, como tampoco pruebas para detectar el virus.
Además, lamentaron la muerta de Olivia, quien demostró profesionalismo y amor al prójimo, pues a pesar de los peligros del Coronavirus, atendió a pacientes con valentía, hasta que la semana pasada comenzó a sentirse mal, por lo que fue internada el miércoles en el mismo hospital donde trabajaba. “Ella misma mandó mensajes por whats el fin de semana pasado pidiéndonos apoyo porque no había doctores que la revisaran, el lunes la entubaron, hoy perdió la batalla”, relató una compañera de Olivia, que en paz descanse.
