+ EL QUE IBA A SER “DEBATE” RESULTÓ UN DIAGNÓSTICO: SLP VIVE UNA SITUACIÓN DEPLORABLE

+ AL GOBERNADOR NI SUS PROPIOS CANDIDATOS LE RECONOCIERON LO MÁS MÍNIMO

No es solo que el candidato Adrián Esper Cárdenas le haya llamado “hombrecillo”, “monigotillo”, “virrey”, y “tipejo” al gobernador Juan Manuel Carreras López.

Es que todos los candidatos, sin excepción, terminaron por coincidir implícitamente en que SLP está en una crisis de salud, de seguridad, y de desarrollo económico.

Así, el evento realizado ayer por CEEPAC-UASLP más que un supuesto “debate”, terminó en un diagnóstico del gobierno actual: desfalcos, corrupción, falta de hospitales, de medicamentos.

Y también, cómo no, en una grave delincuencia, con múltiples asesinatos todos los días, quedando la mayoría impunes.

Carreras López y su gobierno que pronto cumplirá seis años no eran temas del encuentro, pero en el fondo sí, pues el contexto de todos los lastres de que hablaron los candidatos fue y es responsabilidad de tal gobernante y del equipo que le ha acompañado.

Responsabilidad compartida de alguna manera por dos de los candidatos principales que estuvieron este domingo 9 de mayo en el auditorio Bicentenario: Mónica Liliana Rangel Martínez, de MORENA; y Octavio Pedroza Gaitán, de PRI-PAN-PRD-PCP.

La primera por obvias razones: hasta hace unas semanas era la titular de Salud, donde tiene demandas penales por supuesto desvío de recursos y corrupción en la adjudicación de contratos.

El segundo, Octavio Pedroza, porque representa al mismo partido del gobernador: es el candidato del PRI, tanto como del PAN, del PRD, y de Conciencia Popular.

Por eso, contra ellos se enfilaron las baterías de todos los demás candidatos. Los de la chiquillada les repitieron una y otra vez que nunca han podido hacer bien las cosas, y que cómo por qué se les debe creer ahora.

De tal manera que, con sus intervenciones, seis de esos nueve candidatos terminaron por coincidir en algo esencial: los gobiernos anteriores, y el actual han hecho muy mal las cosas.

El más incisivo y reiterativo en eso fue Ricardo Gallardo Cardona, el único de los tres candidatos principales que nunca ha pertenecido ni al PRI ni al PAN.
Circunstancia que aprovechó a plenitud, remarcando que ya los potosinos deben terminar con 90 años del PRI y del PAN (éste partido solo gobernó el sexenio de 2003 a 2009).

Ni Mónica Rangel ni Octavio Pedroza, los candidato de JMCL, intentaron el defender algún logro de este gobierno, por mínimo que fuera. Pudieron hacerlo, porque una era su subordinada hasta hace poco, y el otro porque representa al partido del gobernador, el PRI.

A ambos les correspondía de alguna manera resaltar algo positivo del presente gobierno, a fin de legitimarse frente al auditorio.

Pero no podían pretender tal cosa, porque a esas alturas habrían acarreado lo contrario: más des-legitimación para sus candidaturas.

La primera porque está acusada de ilícitos en el gobierno de Carreras y porque dejó al garete los Servicios de Salud en lo más grave de la pandemia.

Y el segundo, Octavio, porque lo que quiere es deslindarse de esta de la administración carrerista, tan desprestigiada, aunque él represente al partido oficial, y su hermano Daniel Pedroza sea de los funcionarios principales del gabinete.
Tanto Mónica como Octavio representan esos “90 años del PRIAN” en que ha insistido los últimos meses el candidato Ricardo Gallardo Cardona, y de lo cual se hizo eco ayer Adrián Esper al exhibir una publicación con un reportaje con ese título.

Fuera de Rangel y de Pedroza, los otros seis candidatos no pueden más que coincidir en el diagnóstico y en su condena a esos grupos partidistas que han monopolizado el poder por casi un siglo.

Y así lo hicieron, pues las críticas de todos ellos fueron un diagnóstico y una sentencia condenatoria contra tal sistema.
Sin embargo, de los seis, el único que tiene posibilidades (según encuestas), es Gallardo, el candidato del PVEM y del PT, quizá por eso se empeño en pedir un voto útil.

Si bien como “debate” quedó a deber el citado evento, el ejercicio fue útil como repaso a los males que aquejan a esta entidad que vive una situación crítica en muchos aspectos; y también como una condena al régimen imperante.

Quedó claro cuáles son los males, y quiénes los culpables de ese desastre.

Pero la respuesta definitiva a tan lamentable situación será de los ciudadanos. Y la expresarán el próximo seis de junio. Ahí se verá quién gana el debate que de veras importa.