– CONATOS DE VIOLENCIA Y ANARQUÍA VIAL POR AUSENCIA DE GOBIERNO
– CARRERAS, DE VIAJE: “ESTE ES UN DÍA DE FIESTA PARA LOS POTOSINOS”
Graves problemas de tráfico, y conatos de violencia que estuvieron a punto de terminar en hechos de sangre, se vivieron ayer primero de diciembre durante la manifestación de trabajadores del Hospital Central, quienes tienen meses siendo víctimas de abusos e injusticias laborales.
Para tratar de justificar esos hechos, el responsable de la gobernabilidad en el estado, el secretario Alejandro Leal Tovías, recurrió a echarle la culpa al gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador.
Es cierto que el tema tiene que ver con recursos federales, pero las negociaciones con grupos de inconformes y el orden en el estado es competencia directa de Leal Tovías, así como el adecuado manejo de las crisis, para evitar que desemboquen en lo que los potosinos vivieron ayer.
La ciudad se convirtió en zona de riesgo y desorden donde mujeres empleadas de salud estuvieron a punto de ser golpeadas por furibundos camioneros y automovilistas, y si no llegaron a mayores fue por la firmeza y madurez de las manifestantes y de sus compañeros.
Resultó evidente la falta de operación y de capacidad de diálogo de Leal Tovías y subordinados para evitar el desorden que vivieron los capitalinos, y donde también, por supuesto, tiene gran responsabilidad el gobierno municipal capitalino en lo que respecta a vialidad y seguridad.
No obstante, los asuntos de gobierno y en concreto el tema de los trabajadores del Hospital Central le corresponde a Leal Tovías en cuanto dicha problemática ya se convirtió en asunto político y de gobierno.
Si se trata, como asegura el secretario, de un retraso en las participaciones federales para el citado nosocomio, corresponde a él ayudar a gestionar esos recursos más rápido o por otras vías; y, sobre todo, evitar hechos tan perjudiciales para la población como vimos ayer.
No solo se trata de caos vial y riesgo de violencia, sino de la salud de los potosinos, pues desde el lunes en la noche los trabajadores del Hospital dejaron de recibir pacientes.
Y ahora, aunque se les paguen a esos empleados las quincenas atrasadas, seguirán padeciendo de otras anomalías, como son los pagos a Infonavit e IMSS, además de dinero de otras prestaciones que les ha sido escamoteado, por lo que el problema está lejos de ser resuelto.
