+ Paola Guerrero, el último caso
+ Las víctimas: estudiantes, amas de casa, hijas de familia, una escort, y hasta una agente de policía
Del 2012 a la fecha, al menos doce mujeres han sido decapitadas en San Luis Potosí. El caso de Paola Guerrero Meléndez es el último, dentro de una dinámica de progresivo aumento de feminicidios. Tan solo de 2014 a 2017 se tienen contabilizados 163 asesinatos contra mujeres.
Dichos actos homicidas no se han detenido ni con la Alerta de Género que ya está implementada en seis municipios, y se busca también para Ríoverde, Ciudad Fernández, y San Ciro de Acosta.
A Guerrero Meléndez, estudiante de la Universidad Politécnica en San Luis Potosí, sus parientes cercanos la dejaron de ver el 10 de marzo, el 12 reportaron su desaparición y el domingo 17, cerca del mediodía, fueron localizados sus restos en el camino a la comunidad de Peñasco.
La joven de 20 años de edad fue asesinada con un arma blanca, y luego decapitada.
Las partes de su cuerpo fueron depositadas en bolsas negras de las utilizadas para basura, y su cabeza fue localizada cerca de las demás partes de su cuerpo, el cual ya había empezado a devorar la fauna del lugar.
Aunque se han dado casi una docena de mutilaciones de tal tipo contra mujeres en San Luis Potosí, este caso está llamando más la atención al tratarse de una estudiante.
Pero dando un repaso a las 12 mujeres que sufrieron de asesinato y decapitación, se puede comprobar que no existe un solo perfil, ni tampoco se puede decir que sean víctimas por dedicarse a una actividad en especial.
Se dan casos como el de Flor de María, que parecía ser hija de familia; la de una escort o acompañante, de origen extranjero; dos mujeres madres de familia; otras que no fueron identificadas en su momento, y hasta el caso de una agente de policía municipal.
MUJER DECAPITADA EN CARRETERA A RIOVERDE
El 8 de mayo del 2018 se reportó el hallazgo del cuerpo de una mujer que fue asesinada y a la que se le cortó la cabeza.
Los restos de esta víctima se encontraron a un costado de la carretera a Ríoverde, a la altura de la comunidad de Las Rusias. El cadáver ya tenía abandonado ahí al menos cinco días, y se “encontraba en estado de descomposición, con la cabeza separada del cuerpo, el cráneo ya sin carne y sin pelo”, reportaron los medios.
La identidad de la mujer no se supo, y en ese momento quedó en calidad de desconocida. Tenía puesto un pantalón de vestir color negro, cinturón negro, zapato tenis en color azul.
Ella fue sacrificada mediante un balazo en el cráneo, y después mutilada.
VANESSA MUÑOZ, DE 22 AÑOS
Meses atrás, a principios de ese mismo 2018, el 4 de enero, se perpetró el asesinato y decapitación de Vanessa Muñoz, de 22 años, de quien se informó que trabajaba de “escort” o acompañante, y que era de nacionalidad extranjera.
Ella fue secuestrada, atada de manos y pies, y abandonado su cuerpo cerca del aeropuerto potosino. Los asesinos dejaron el cuerpo sin cabeza tirado en el monte, no sin antes dejarla desnuda de la cintura para abajo, donde se le apreciaba un tatuaje que le cubría desde el bajo vientre y hasta cerca de los senos, simulando la figura de una especie de bailarina.
A pesar de la saña con que se cometió este homicidio, el caso no tuvo mucha repercusión en la entonces Procuraduría, ni en el medio social y político de la entidad, quizá por tratarse de las condiciones sociales y laborales de la víctima.
ASESINAN Y LE CORTAN LA CABEZA A MUJER POLICÍA
En 2017, el 9 de junio, en hechos atribuidos a células del narcotráfico, una mujer de 35 años, que se desempeñaba como agente municipal en Soledad de Graciano Sánchez y dentro del área administrativa, fue secuestrada junto con su pareja. A ambos los asesinaron y luego les desprendieron la cabeza.
Sus cuerpos, sin la extremidad cefálica, aparecieron al otro día arrojados en diferentes zonas del citado municipio, mientras las cabezas fueron dejadas en otro sitio.
Poco antes de las 7 de la mañana del 10 de junio se localizaron las cabezas en el Libramiento Oriente, cerca de la Fracción Rivera, en Soledad. Y cuatro horas más tarde se reportó la localización de los dos cuerpos en un canal ubicado dentro del fraccionamiento Valle de la Palma, en el mismo municipio.
ASESINOS DESCUARTIZAN A DOS MUJERES EN EL JARALITO
En hechos suscitados apenas un día después de lo ocurrido a la mujer policía y a su pareja, el 11 de junio del 2017, se dio un doble homicidio contra mujeres en la comunidad de El Jaralito, perteneciente a la capital potosina, cuyos asesinos desmembraron ambos cuerpos de sus víctimas.
Ese día se reportó que, a la entrada de la comunidad, que apenas cuenta con un poco más de mil habitantes, estaban tirados los cuerpos de dos mujeres, dentro de bolsas negras de plástico.
A simple vista, los investigadores corroboraron que ambas tenían fracturas de cráneo, y se les habían mutilado sus extremidades. A una los brazos, y a la otra las piernas.
Poco después fueron identificadas las víctimas, al saberse que un día antes varios sujetos se habían llevado a ambas mujeres a la fuerza, desde sus domicilios en el fraccionamiento El Manantial, de Ciudad Satélite. Una de ellas tenía 36 años, y la otra 33.
Sobre los presuntos responsables, solo se ha informado de la captura de uno de ellos, el cual apenas acaba de ser vinculado a proceso.
EN VILLA DE POZOS
Ese mismo 2017, en agosto, fue localizado el cuerpo de otra mujer decapitada, dentro de un camino que lleva a la comunidad de Santa Rita, en Villa de Pozos, población también perteneciente a la capital potosina.
Esta persona, de 35 años aproximadamente, fue asesinada utilizando un arma blanca, que se encontró en la misma escena de los hechos. La víctima no fue identificada en ese momento.
FLOR DE MARÍA
En febrero del 2016, se dio otro caso conmovedor, cuando el cuerpo de una mujer de 20 años fue localizado sin cabeza entre las calles Servent y Fulton, de las colonias Dalias y Progreso, de la capital potosina, y cerca de las vías del ferrocarril México-Laredo.
La cabeza apareció poco después, a unos cinco kilómetros de distancia, la fueron a tirar a un baldío que se encuentra atrás de una tienda OXXO, en la calle de Constitución y a la altura de la colonia San Leonel.
Flor de María Zavala Montoya, hija de familia, tenían su domicilio en la colonia Dalias, de donde salió el 14 de febrero de ese 2016 para dirigirse a un antro en compañía de otras amistades, con el objeto de celebrar el Día del Amor y la Amistad.
Dos días después fueron hallados sus restos.
DOS DECAPITADAS EN MATEHUALA
Un año antes, el 29 de mayo del 2015, se registró un doble feminicidio en Matehuala, donde a ambas víctimas les cortaron las cabezas.
Ellas fueron pronto identificadas como Claudia Yadira de 25 años de edad y Judith de 17.
Las extremidades fueron aventadas dentro de una cancha deportiva de las calles Lago de Chapala y la de Altamirano, de la colonia Vista Hermosa, en la citada ciudad del altiplano potosino.
En este caso los cuerpos los fueron a dejar en la comunidad de La Joya de Orégano, en Dr. Arroyo, Nuevo León, donde fueron encontrados el 4 de junio.
ARLETTE FABIOLA
El 27 de octubre del 2012, en el buevar Río Santiago y la carretera a Matehuala, en la capital potosina, junto a un narco mensaje, fue hallada una bolsa conteniendo dos cabezas, una de mujer y otra de hombre.
Al otro día serían localizados los cuerpos en Avenida Palomas, colonia Hogares Populares Pavón, en Soledad de Graciano Sánchez. Estaban dentro de bolsas negras. Tenían manos y pies atados con cinta canela.
Familiares de la mujer dieron su identificación, dijeron que se llamó Arlett Fabiola García León, y contaba con 30 años cuando le quitaron la vida. Tenía su domicilio en Fraccionamiento Rancho Viejo, en Soledad de Graciano Sánchez.
UZBETH CRISTAL
Por último, la activista social Gloria Serrato, reportó otro caso en 2012, el de una mujer que fue “asesinada y descuartizada”, y cuyo nombre, señala la profesionista, era Ubeth Cristal, según refirió en un artículo de prensa.
