+ ESTABA DESAPARECIDA, PERO NO ERA BUSCADA POR AUTORIDADES
+ DIPUTADOS YA APROVECHAN EL CASO PARA HACER DECLARACIONES
Luz María dejó de ser vista por sus familiares el viernes 18 de octubre, pero nadie la reportó a Alerta Amber, ni se montó ningún operativo para su búsqueda, y este miércoles 23 de octubre fue encontrado su cuerpo tirado en la calle, con aparentes huellas de haber sido abusada sexualmente.
Apenas tenía 12 años, cursaba la escuela en la secundaria Mártires de Cananea, y su cuerpo fue arrojado a orillas de la calle Manuel José Othón, y cerca de la purificadora llamada La Sultana, en el Barrio del Carmen, en Tamazunchale, San Luis Potosí.
El o sus victimarios dejaron abandonado su cuerpo boca arriba, vestía aún su uniforme escolar, en el cual se podían ver desgarres y evidentes huellas del maltrato que padeció esta mujer que apenas entraba a la adolescencia.
De manera extraoficial, trascendió que sufrió abuso sexual, y que al final le arrancaron la vida por medio del estrangulamiento, dadas visibles cicatrices que le ocasionaron en el cuello.
Por otro lado, el cadáver de Luz María pudo haber sido dejado en la citada arteria en las primeras horas de ese miércoles 23, aprovechando la oscuridad y el silencio de la madrugada.
Al amanecer, así fue descubierto el cuerpo por algunos vecinos, quienes dieron aviso a los policías municipales, los cuales se encargaron de resguardar el área hasta la llegada de los peritos e investigadores de la Fiscalía comisionados en esa demarcación.
Ella era originaria del poblado de Temamatla, de la citada localidad de Tamazunchale, y estaba al cuidado de su abuela, una mujer de 60 años, debido a que sus padres trabajan en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas.
Esta mujer declaró que en ocasiones su nieta se ausentaba por dos o tres días, tiempo en el cual no se presentaba en la escuela ni en la casa, y eso fue una de las causas, aseguró, por lo que no reportó enseguida la desaparición a las autoridades.
Esos datos proporcionados por la familiar de Luz María sirven ya de base a los agentes ministeriales comisionados en la Zona Huasteca para buscar e interrogar a las personas con que se relacionaba la chica dentro de la comunidad del citado Barrio del Carmen.
Los primeros informes indican que su forma de vida, y el descuido en que la tenía su familia, la hicieron un blanco relativamente fácil de algún depredador sexual o de otros verdugos mayores de edad, aunque eso apenas es investigado por la Fiscalía.
Este crimen conmocionó en la Huasteca, y en la capital potosina, y fue tomado también por medios nacionales como el Periódico Reforma, llevando así los diputados a hacer declaraciones pidiendo el esclarecimiento del asesinato y el castigo a los responsables.
Para ello, los legisladores aprovecharon la comparecencia del secretario general de gobierno, Alejandro Leal Tovías, quien se presentó ayer 23 de octubre en el Congreso, en visita de trámite y con motivo de la glosa del IV Informe del gobernador Juan Manuel Carreras López.
Sin embargo, Leal Tovías –al igual que el resto del gabinete de seguridad se ha visto negligente e incapaz de hacer algo para al menos bajar el índice de feminicidios en el estado.
Al tiempo, los citados diputados solo llegan a eso: hacen declaraciones para tratar de ganar reflectores, y luego se olvidan del asunto, hasta que aparece una nueva mujer ultimada.
Por lo pronto, para el caso de Luz María, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que iniciaron las investigaciones bajo el protocolo de feminicidio, y dadas las huellas encontradas en el cadáver, se admitió que la víctima pudo haber sufrido maltrato sexual.
En los mismos días que desapareció esta joven de Tamazunchale, en concreto el jueves 17 de octubre, otra mujer fue asesinada en la capital de San Luis Potosí, quien falleció también mediante asfixia, luego de ser ahorcada por un hombre dentro del Hotel San Miguel, ubicado en la transitada calle de Reforma.
