Algunos periodistas de la televisora acusaron al gobierno de falta de resultados y de intentar desacreditar a medios críticos.
La tensión entre el gobierno federal y TV Azteca volvió a subir de tono luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum rechazara haber promovido censura contra la televisora, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, tras el llamado que hizo semanas atrás para que la gente “dejara de ver” ciertos espacios informativos y programas de opinión de la empresa.
Todo comenzó después de que conductores, analistas y comentaristas de TV Azteca, especialmente en espacios de noticias y programas políticos, lanzaran críticas constantes contra el gobierno federal. Entre los temas más señalados estuvieron la estrategia de seguridad en distintos estados del país, el manejo de la economía, las reformas impulsadas por Morena y varias decisiones tomadas desde Palacio Nacional. Algunos periodistas de la televisora acusaron al gobierno de falta de resultados y de intentar desacreditar a medios críticos.
Desde Palacio Nacional también hubo respuestas directas. Funcionarios y la propia Sheinbaum señalaron en conferencias y declaraciones públicas que existía una campaña mediática en contra de su administración y acusaron a ciertos medios de comunicación y empresarios de utilizar sus plataformas para influir políticamente y defender intereses económicos.

En medio de esa confrontación, Sheinbaum pidió públicamente a la ciudadanía no consumir contenidos de TV Azteca, comentario que realizó durante una conferencia y que rápidamente generó polémica en redes sociales y entre figuras de oposición. Diversos usuarios, periodistas y políticos criticaron sus palabras y aseguraron que podían interpretarse como un intento de presión contra la libertad de expresión y el trabajo periodístico.
Ahora, la presidenta aseguró que nunca intentó censurar a la televisora y defendió que su comentario fue únicamente una opinión personal frente a lo que calificó como una “ofensiva” constante contra su administración. También insistió en que en México existe libertad de expresión, que ningún medio será perseguido por criticar al gobierno y que las diferencias con empresas de comunicación forman parte del debate público.
Mientras tanto, el choque entre el oficialismo y TV Azteca sigue creciendo y ya se convirtió en uno de los enfrentamientos mediáticos más visibles del sexenio. La discusión ha provocado reacciones tanto de simpatizantes del gobierno como de defensores de medios de comunicación, mientras el conflicto entre la administración federal y Ricardo Salinas Pliego continúa generando debate en redes sociales y espacios políticos.
