La reapertura del Parque Tangamanga Uno en la nueva normalidad por la crisis de Covid-19 generó más molestias que beneplácito, pues la directiva del parque instaló un férreo control que impidió a cientos de potosinos ingresar después de las 9 de la mañana.
Desde las 6 de la mañana, miles de potosinos acudieron al parque a hacer ejercicio, sin embargo, empleados impusieron un tope en el número de ingresos que para las 8 de la mañana se había llegado, por lo cual, otros corredores que llegaron al lugar ya no pudieron ingresar.
El horario oficial es de 6 horas a 11 del día.
En la entrada principal se instaló un filtro sanitario, que brindó gel y toma de temperatura a las personas que ingresaban, sin embargo, el ingreso fue lento, los corredores perdieron minutos valiosos, y mientras recibían instrucciones, opinaban que un parque sin niños no es parque.
“Los niños ya culminaron sus clases virtuales, tienen ya 3 meses encerrados, ya no podemos mantenerlos encerrados, los parques deben ampliar sus horarios, incluso manejar un programa de visitas con registro anticipado”, opinó José Luis Mendoza.
Los corredores comenzaron a hacer ejercicio con el cubrebocas, también ciclistas pudieron ejercitarse en el parque, mientras los guardias recorrían las instalaciones vigilando que se cumplieran las medidas, sin embargo, fue evidente la falta de organización de la directiva del parque en este primer día de acceso a este centro recreativo.
