Mientras la autoridad pone en práctica operativos para “cazar” Uber, la delincuencia alcanza niveles alarmantes en la entidad potosina; muertes por odio, feminicidios, ataques a bares y colgados son historias de todos los días, en 18 días de agosto la cifra alcanza 32 asesinatos dolosos.
Relatos de miedo y terror inundan las redes sociales y los medios potosinos, el del jueves donde dos personas fueron obligadas a caminar semidesnudas y subir a un puente peatonal sobre el Río Santiago solo para recibir los tiros de gracia y quedar sin vida colgando. Qué decir de los ataques al bar Rin Rin donde mataron a 4 personas y al salón de baile La Cumbia VIP.
En estos 18 días el gobernador Juan Manuel Carreras no ha dado una explicación del porqué de esta ola de violencia, tal vez porque algunos de sus jefes policiacos no le han informado ya que de la FENAPO, concretamente del Palenque no salen.
Hoy un diario local hace mención que la policía metropolitana solo está para realizar operativos caza ubers, no cuentan con un plan ni estrategia para dar seguridad a la población y los funcionarios locales solo atinan a decir que estamos viviendo una “guerra” de cárteles.
Faltan 12 días para que termine agosto y aunque la esperanza es que la violencia pare, la realidad de San Luis ya es otra.
