El problema del lirio acuático que invade la superficie de la presa de San José tiene su origen en las condiciones insalubres y de marginación en que viven históricamente los habitantes de la comunidad de Escalerillas, donde el alcalde panista Xavier Nava se niega a dotar de servicios básicos e infraestructura.
Escalerillas se encuentra en una superficie cerril y está atravesada por un río por el que desembocan las aguas de la serranía en época de lluvia y van a parar a la centenaria presa. Sin embargo, los gobiernos en turno sólo emprenden obras “patito” que no resuelven las descargas de heces fecales y basura sobre este río, que alimentan al lirio acuático que nace en Escalerillas y se propaga por todo el río hasta llegar a la presa.
A unos cientos de metros, Escalerillas colinda con varios fraccionamientos de lujo cuyos constructores adquirieron toda la facilidad del ayuntamiento para crear infraestructura y servicios básicos, pero Escalerillas vive en condiciones marginales sin que ningún nivel de gobierno se preocupe por la grave contaminación del río y de la presa, que surte de agua a una buena parte de los potosinos que radican en el poniente de la capital.
El pasado 23 de junio, el alcalde panista Xavier Nava inauguró el “rescate” del Instituto de la Cantera, pero, a dos años de su gestión no ha rescatado la comunidad del atraso. En su visita a esta comunidad se hizo de la vista gorda con las calles sin pavimentar, sin drenaje, sin agua, sin recolección de basura y sin puentes adecuados para cruzar el río cuando en época de lluvias se ensancha y representa un grave riesgo para la comunidad.
“No pasa la basura seguido, por eso la gente tira su basura al río. Hace tiempo pusieron un drenaje, pero muchos registros los dejaron en pleno cruce del río y cuando crece por las lluvias los rompen las piedras y troncos que arrastra”, explicó Adriana Bravo mientras cruza con su hija un peligroso dique conocido como “las viguetas” para llegar a la colonia Revolución, pues a la fecha, el ayuntamiento no ha construido un puente peatonal seguro para la gente.
Entre las heces fecales y la basura arrojada por algunos habitantes, florece el lirio acuático, que se va extendiendo a lo largo del río, hasta llegar a la presa San José, donde el Interapas sólo finge limpiar la superficie y paga 7.5 millones de pesos.
