Por miedo a que la ciudadanía se manifestara durante su segundo informe, el alcalde panista Xavier Nava Palacios ordenó el cierre de varias vialidades, incluido el anillo periférico próximo al Museo del Laberinto, donde se llevó a cabo este informe de “resultados” que no concuerda con la inseguridad y la violencia que impera en la capital.
Con una extrema seguridad, impropia de un alcalde que se autodefine democrático y transparente, el gobierno municipal ordenó a la Dirección General de Seguridad Pública Municipal cerrar vialidades con vallas metálicas y patrullas, evitando que diversos grupos ciudadanos inconformes con el edil pudieran acercarse al Museo del Laberinto y manifestar su desacuerdo.
Comerciantes ambulantes, ciudadanos sin agua en sus colonias, víctimas de robos y asaltos, regidores capitalinos de oposición a quienes les negaron su derecho de ingresar al segundo informe y mujeres que han sido reprimidas por la administración navista fueron tan sólo algunos de los grupos que se presentaron en el Museo del Laberinto, topándose obstáculos para manifestarse libremente.
Mientras que la capital sigue siendo campo de acción de rateros, asaltantes, robacarros y asesinos, el alcalde panista usa la fuerza policial del ayuntamiento para resguardarse y protegerse de las manifestaciones que le exigen mayor seguridad y honestidad.
