La indignación en Cerritos no ha bajado: se canceló el Festival del Taco del municipio y un grupo de ciudadanos, junto con la familia de Lizbeth, tomó la Presidencia Municipal.
Cerritos vive días de tensión tras la muerte de Lizbeth Saraí Castro González, “Liz”, de 22 años, ocurrida la noche del domingo 2 de agosto en la carretera Villa Juárez–Cerritos. La camioneta en la que viajaba, tras un evento con vehículos todo terreno, salió del camino; ella iba en la caja de la unidad y perdió la vida en el lugar, mientras otras dos personas resultaron lesionadas.
La familia señala como responsable a Raúl Reyes, hijo de la diputada local Leticia Vázquez Hernández y del regidor de Cerritos, Raúl Reyes Tapia, a quien acusan de haber conducido a exceso de velocidad y presuntamente bajo los efectos del alcohol. También denuncian que no fue puesto a disposición del Ministerio Público de inmediato tras el accidente.

La titular de la Fiscalía General del Estado, Manuela García Cázares, confirmó que el joven tiene el carácter de imputado dentro de la carpeta de investigación, la cual continúa abierta. Dijo que se realizan los peritajes correspondientes para determinar responsabilidades “sin distinción de cargos o influencias políticas”, aunque el caso aún no llega a un juzgado.
Mientras tanto, la indignación en Cerritos no ha bajado: se canceló el Festival del Taco del municipio y un grupo de ciudadanos, junto con la familia de Lizbeth, tomó la Presidencia Municipal. Piden la destitución del regidor Raúl Reyes Tapia y un juicio político contra la alcaldesa Ruth Liliana Castillo Montelongo.
