Ante el Tribunal Quinto de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, en el piso 11 de la Torre de Tribunales, el exgobernador de Veracruz dijo que “en este momento no puedo allanarme, sino hasta que llegue la solicitud formal de extradición y sea evaluada por mi defensoría.
“Esto no quiere decir que no lo vaya a hacer (a allanarse), sino que me reservo ese derecho hasta que llegue la solicitud formal de extradición y una vez siendo evaluada por la defensoría que está a cargo de este caso, pueda determinar el que me pueda allanar, por lo cual en este momento me reservo este derecho hasta que llegue la solicitud por parte del gobierno mexicano de la solicitud de extradición”, contestó Duarte de Ochoa.
El exmandatario hizo el anuncio luego de escuchar un abultado recuento del fiscal guatemalteco José Galdámez, de la Unidad de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de Guatemala, sobre los supuestos delitos que cometió como gobernador de Veracruz, de 2010 a 2016.
La lectura de todos los delitos y propiedades adquiridas de manera presuntamente ilegal se llevó más de 30 minutos.
Llevaba 6 meses en Guatemala. Llamó la atención el hecho de que cuando se le preguntó al ex gobernador cuánto tiempo llevaba en Guatemala, éste respondió: “Seis meses”.
Tras consultar a puertas cerradas con sus abogados defensores guatemaltecos, Óscar Hassán y Amarilis Navas, en un receso de la vista judicial en la que estuvieron presentes dos delegados de la embajada de México en Guatemala, Duarte reveló su determinación frente a la vía de allanar o la de rechazar la extradición y abrir una fase con fecha incierta.
