Dentro de una bolsa negra fue dejado en la esquina junto a la basura un bebé con apenas unos minutos u horas de nacido, fue un trabajador de Vigue que después de recoger los desechos en la esquina de Guadalupana y Espinoza Cuevas escuchó el llanto del bebé que ya había arrojado dentro del camión de la basura.
Apenas amanecía, eran la 6 con 52 minutos de este sábado cuando Juan Pablo Marín Camacho, trabajador de Vigue junto con sus compañeros andaban en ruta recogiendo la basura en la colonia Julián Carrillo, como es costumbre las esquinas estaban abarrotadas de bolsas negras con desechos, en una de estas nunca imaginó que encontraría un ser vivo que tuvo el infortunio de ser abandonado, más bien tirado por su madre.
El proceso normal de recoger las bolsas y aventarlas al camión se cumplió, faltaba solo accionar el mecanismo para compactar la basura cuando se escuchó el llanto ahogado de un recién nacido, de haber jalado la palanca para compactar otra historia se estaría escribiendo, afortunadamente no fue así y el bebé fue rescatado.
Tras sacarlo de la bolsa, los trabajadores de Vigue lo arroparon con prendas de ellos, vieron como todavía el bebé tenía la placenta en el ombligo y dieron aviso a las autoridades, arribó la unidad 02229 de la policía estatal a cargo del comandante Delfino Cruz quien llamó a la Cruz Roja para la atención del Bebé que fue llevado con vida al hospital del Niño y la Mujer.
En estos momentos la policía ministerial ya realiza investigación en la zona para dar con el paradero de la madre e iniciar la carpeta de investigación correspondiente.
