Agentes periciales de PGJE se trasladaron al lugar del hallazgo para tratar de identificar y confirmar si los restos encontrados corresponden al sacerdote Joaquín Hernández Sifuentes.
En un comunicado firmado por Raúl Vera López, Obispo de Saltillo, se detalló que Hernández tomaría vacaciones tras celebrar las misas de Año Nuevo; sin embargo, realizó un viaje a Monclova por lo que inició su periodo vacacional a partir del martes, contemplando la reincorporación a su labor pastoral para el 7 de enero.
“El padre Rodolfo Pachicano, párroco de la parroquia del Sagrado Corazón, informó que le dio unos días de vacaciones al padre Joaquín, por lo que realmente no se le hizo extraño que no respondiera llamadas, pero un vecino de la parroquia vio que el martes por la mañana, muy temprano, estaban dos muchachos entrando al auto del padre, pero no vio que el padre Joaquín estuviera con ellos, ni dentro del auto, sin embargo los jóvenes se llevaron el auto del padre Joaquín”, indicó el texto.
Fue desde entonces que autoridades eclesiásticas denunciaron de manera oficial la desaparición del sacerdote, y los investigadores de la PGJE comenzaron las indagatorias.
El obispo de Saltillo Raúl Vera y Gerardo Escareño Arciniega, vicario general de esta demarcación religiosa, expresaron que “confirmamos con profunda tristeza en nuestro hermano Joaquín Hernández, sacerdote diocesano a quien no nos cansábamos de buscar con la enorme esperanza de encontrarlo con vida ha pasado a la casa del padre eterno. Esta tarde las autoridades informaron que fue encontrado sin vida”.
