Corea del Norte anunció que efectuará un segundo lanzamiento después de analizar qué salió mal.
(La Jornada)
Seúl. El intento de Corea del Norte de poner su primer satélite espía en el espacio fracasó el miércoles, en un revés para el presidente Kim Jong Un con el que pretende reforzar su capacidad militar en medio de un aumento de las tensiones con Estados Unidos y Corea del Sur.
Después de su inusual rápida admisión de fracaso, Corea del Norte anunció que efectuará un segundo lanzamiento después de analizar qué salió mal durante el despegue del cohete. Esto deja entrever que Kim sigue determinado a expandir su arsenal militar y aplicar mayor presión sobre Washington y Seúl mientras las gestiones diplomáticas continúan en un punto muerto.
Corea del Sur y Japón instaron brevemente a sus poblaciones a refugiarse después del lanzamiento.

