Al menos 57 personas murieron y 14 siguen hospitalizadas
(La Jornada)
Atenas. La policía griega dispersó el miércoles con gases lacrimógenos a manifestantes que habían lanzado bombas incendiarias durante una protesta de decenas de miles de personas indignadas por la peor tragedia ferroviaria del país.
Al menos 57 personas murieron y 14 siguen hospitalizadas después de que un tren de pasajeros chocara frontalmente con un convoy de mercancías el 28 de febrero.
La mayor manifestación se llevó a cabo en Atenas, con cerca de 40 mil participantes, en la que se veían pancartas que proclamaban: “No es un accidente, es un crimen”.

