San Luis Potosí, México

SLP: MEDIO SIGLO DE POLÍTICOS LADRONES

+ EL PRIANAVISMO Y LAS DÉCADAS DE ATRASO QUE GENERÓ

+ DE JONGUITUD A CARRERAS, DIEZ GOBIERNOS DEL PRI Y UNO DEL PAN ROBARON IMPUNEMENTE A LOS POTOSINOS

+ NAVISMO, CORROMPIDO POR PRIISTAS Y PANISTAS

Hace 90 años, en 1929, se fundó el Partido Nacional Revolucionario (PNR), simiente de lo que pronto sería el PRI.

Desde entonces, San Luis Potosí no ha podido sacudirse ese yugo de gobiernos corruptos emanados de tal partido.

Cierto, hubo una alternancia del PAN (2003-2009) en la persona del contador Marcelo de los Santos, pero las formas autoritarias, corruptas, e incompetentes fueron las mismas que las del PRI.

El gobierno de Antonio Rocha Cordero (1967-1973) fue el que empezó a cooptar a los navistas con patronatos y otros beneficios. De ese sexenio a la fecha ha trascurrido poco más de medio siglo.

Así, el sistema priista se ha mantenido gobernando, junto a sus aliados del PAN y del Navismo, pues en el fondo la ideología no es la que define a esos grupos políticos, sino los intereses y ambiciones de sus élites.

–DE JONGUITUD A CARRERAS–

Ese sistema político, monopolizado primero por el PRI y luego concertacesionado con sus aliados coyunturales del PAN y del Navismo, es una historia de latrocinios que provocó grandes daños y enormes boquetes en la economía de San Luis Potosí, perjudicando a varias generaciones de potosinos.

Del PRI, del PAN, del Navismo, los autores de esos desfalcos no solo evitaron el castigo que merecían por sus malos manejos de los fondos públicos, sino que incluso ahora algunos de ellos siguen medrando en la política, o dándose ínfulas sociales en completa impunidad, aliados con el poder.

Desde el período de Carlos Jonguitud Barrios (1979-1985) hasta el actual de Juan Manuel Carreras López (2015-2021) han transcurrido 40 años y han pisado el palacio de gobierno 11 gobernadores, quienes de manera invariable al terminar sus administraciones dejaron un puñado de nuevos ricos en San Luis, gracias a los robos cometidos al amparo del poder.

 –LOS CULPABLES DEL DESASTRE–

Sin contar los gobiernos del citado Antonio Rocha Cordero y el siguiente de Guillermo Fonseca Álvarez (1973-1979), han sido cuatro décadas de administraciones fraudulentas, con decenas de funcionarios deshonestos que nunca pisaron la cárcel.

Esos años, transcurridos hasta el día de hoy, explican mucho del atraso económico del estado, de la enorme deuda que pesa sobre los ciudadanos, de la descomposición criminal que se padece, de la desintegración del tejido social de las familias, y de la falta de porvenir de cientos de miles de jóvenes.

Muchos de esos personajes corrompidos con el ejercicio del poder, del PRI, del PAN, y del Navismo, tienen años alentando un linchamiento mediático contra un grupo político surgido en el municipio de Soledad, el llamado “gallardismo”.

 –VAN POR OTRA GUBERNATURA–

Ese linchamiento mediático encubre un oscuro propósito: las ambiciones del citado puñado de políticos que quieren hacerse de nuevo con la gubernatura.

Son los mismos personajes que avalaron y luego solaparon gobiernos ineptos y ladrones, como el de Fernando Silva Nieto, Marcelo de los Santos Fraga, y Fernando Toranzo Fernández.

Es el mismo grupo priista-panista-navista que tiene cuatro décadas mutilando un mejor futuro para San Luis, y que ya se apresta a tomar de nuevo la gubernatura en sus manos, teniendo como representante al hoy alcalde capitalino Xavier Nava Palacios, y a Mónica Rangel Martínez, la priista impuesta por Mario Delgado y Juan Manuel Carreras en MORENA.

–NAVISMO, HISTÓRICAMENTE SOBORNADO–

Esa sería la coronación de la cooptación total del navismo que empezó en el sexenio de Antonio Rocha Cordero, quien gobernó a los potosinos de 1967 a 1973.

Jurista de prestigio, sagaz como político, diplomático, luego del cacicazgo de Gonzalo N. Santos, Rocha Cordero fue el primero que encontró el punto flaco al movimiento navista, cooptándolo con migajas y prebendas de distinto tipo.

Muchos de los más connotados navistas, de posiciones férreas e intolerantes, lo único que necesitaban era reconocimiento por parte del gobierno, algunos puestos, y billetes.

Se les dieron cargos públicos, se les otorgaron presidencias de patronatos de beneficencia, y a otros más les regalaron notarías u otros espacios.

 ––SEGUNDA COMPRA DE NAVISTAS 1993-1997–

Una nueva y sonada cooptación o gran soborno de ese movimiento civilista se dio (ya fallecido Salvador Nava Martínez) en 1993, con el arriba de Horacio Sánchez Unzueta al gobierno estatal.

Casado con la única hija de Nava Martínez, Concepción Guadalupe Nava Calvillo, el priista Horacio repartió cientos de puestos, empleos, y diversos beneficios a muchos navistas, hasta llegarse a conocer su gobierno como del “PRI-Navismo”.

Hoy, Horacio Sánchez Unzueta opera de nuevo bajo la sombra, e intentó hacer todo lo posible para llevar a su sobrino político, Xavier Nava Palacios, al gobierno estatal.

No fue posible porque Nava perdió la elección interna del PAN, y luego se registró por la reelección en MORENA, pero de forma anómala, por lo que su candidatura puede ser rechazada por la autoridad electora.

Esto último, debido a que la ley establece para la reelección que el registro sea por los mismos partidos o por alguno de ellos. Es decir, debió registrarse por PAN o Movimiento Ciudadano.

En los sucesivos gobiernos estatales Sánchez Unzueta ha influido desde que fue gobernador en 1993, pues luego de dejar su cuatrienio al frente de la administración, maniobró para que como candidato quedara su recomendado Fernando Silva Nieto, de oscura memoria, quien sería gobernador de 1997 al 2003.

Influencia tuvo también en los gobiernos siguientes, el del panista Marcelo de los Santos Fraga, el de Fernando Toranzo Fernandez, y ahora en el de Juan Manuel Carreras López.

–HORACIO SÁNCHEZ, CORRUPTO Y CORRUPTOR–

A Horacio lo ha distinguido siempre la corrupción, desde que, como gobernador, manejaba una millonaria nómina secreta para poder desviar los dineros públicos; y poniendo como director de obras públicas al vallense Antonio Esper Bujaidar, quien salió entre escándalos de malos manejos.

Desde ese cuatrienio de gobierno aparecieron los primeros indicios de deshonestidad de otro miembro de la familia Nava: Luis Nava Calvillo.

A este, su cuñado, Horacio le otorgó contratos para construir parte de una red caminera indígena. Nepotismo y turbios enjuagues, ganancias familiares, pago de cuotas políticas.

–LUIS NAVA, PADRE INCÓMODO DEL ALCALDE–

Luis Nava Calvillo, quien siempre se disfrazó de progresista, y aprovechó su apellido para codearse con líderes políticos y analistas nacionales, volvió a aparecer de manera bochornosa años después, en otro gobierno, el del priista Fernando Toranzo Fernández (2009-2015).

En parte de ese periodo de gobierno, en los inicios, se le dejó al frente de la Secretaria de Desarrollo Vivienda y Obras Públicas (SEDUVOP), cargo que realizó tan mal (adjudicaciones directas de contratos, inflación de costos, y otras anomalías) que terminó inhabilitado como funcionario por defraudación en el manejo de la obra pública.

Xavier Nava Palacios es hijo, precisamente, de Luis Nava Calvillo.

Paradójicamente, Nava debe su carrera política no al navismo, ni al PAN, ni a Horacio, sino al mismo gallardismo que ahora ataca, pues fue ese movimiento político el que le permitió acceder a una diputación federal, la cual usó como trampolín para llegar a la presidencia municipal que ahora ostenta.

–MARCELO DE LOS SANTOS, LA CORRUPCIÓN PANISTA–

En el 2003, luego de 72 años del PRI en que transcurrieron 20 gobernadores, llegó a la gubernatura del estado Marcelo de los Santos Fraga, como candidato del PAN.

Venía precedido de muy mala fama porque como comisario de la asociación de crédito Unicrer, nunca alertó a los clientes de los turbios movimientos en esa sociedad de crédito.

Se hizo de la vista gorda, dejó que los accionistas principales (apellidos connotados del empresariado y la potosinidad) saquearan las arcas de ese organismo, y cuando los clientes quisieron su dinero, este ya no existía.

Marcelo de los Santos fue también balconeado en la prensa nacional por ser uno de los turbios y cuestionados operadores financieros en la campaña de Vicente Fox Quesada, quien sería presidente de México del 2000 al 2006.

Por mucho, De los Santos, de oficio contador, ha sido el gobernador que más ha hipotecado a los potosinos: recibió el gobierno estatal en 2003 con una deuda de mil 211 millones de pesos, y al finalizar su sexenio, en 2009, ésta ya ascendía a 4 mil 580 millones.

Descarada corrupción que lo llevaría a ser denunciado y luego objeto de una multa porque ya al final de su periodo también fue acusado de desviar mil 500 millones de pesos.

El corolario a tan nefasta manera de gobernar serían las órdenes de aprehensión contra tres de quienes habían sido sus principales colaboradores: Joel Azuara Robles, Secretario de Finanzas; Humberto Picharra Carrete, Oficial Mayor; y María Luisa Paulín, directora de comunicación social.

–TORANZO, MÁS CORRUPCIÓN, PÉSIMO GOBIERNO–

Al primer y único gobierno estatal panista que han tenido los potosinos siguió de nuevo otro del PRI: el de Fernando Toranzo Fernández.

Su sexenio se caracterizó por yerros, exabruptos iracundos, y más, mucha más corrupción donde tuvo una importante participación su ahora ex esposa, María Luisa Ramos, y sus hijos.

Aunque el médico se pasea hoy con aparente tranquilidad, los ciudadanos no olvidan los robos a sus bolsillos.

Por despilfarro y descarado uso de los recursos públicos fue conocido Toranzo Fernandez, entre estos, provocó indignación el que usara las aeronaves del estado para viajar de vacaciones los fines de semana a sitios turísticos. Ese abuso no solo era cometido por el gobernador, sino por su esposa y otros miembros de la familia.

Tan solo en
2013 se le evidenció por hacer pagos millonarios a supuestas empresas de consultoría, sin embargo, las investigaciones arrojaron que tales compañías ni siquiera se dedicaban al ramo para el que habían sido contratadas: desvío de dinero a la corrupción.

En 2014 la revista Proceso informó que dos operadores financieros del Cartel de Sinaloa se desempeñaban desde la Dirección de Pensiones a cargo de Oziel Yudiche Lara, quien había creado una empresa fachada en Miami. Los fondos de los trabajadores del estado eran usados para operaciones ilícitas, de acuerdo al reportaje.

Todo lo anterior, habría tenido que ser con el consentimiento del propio gobernador Fernando Toranzo, señaló Francisca Resendiz Lara, una de las líderes de burócratas del mismo gobierno potosino.

–CARRERAS, “PROTECTOR DE CORRUPTOS”–

La síntesis de ese gobierno torancista la ofrece la organización Ciudadanos Observando:

“Hoy Fernando Toranzo disfruta de total impunidad gracias a la protección que le da Juan Manuel Carreras mientras la ciudadanía sigue pagando cada peso que este corrupto se llevó de San Luis”.

“Hoy cínico y desvergonzado se pasea por el mundo con el dinero que despojo de las arcas públicas, imitando a Peña Nieto hasta presume a una nueva pareja”.

“Fueron seis años terribles para San Luis Potosí cuando Fernando Toranzo Fernández estuvo como mandatario del estado. Se disparó la violencia, endeudó al estado, elevó el costo del transporte público, se realizó un gran fraude con el dinero de las pensiones, así como en el DIF donde su ex esposa hizo un monumental fraude con los desayunos infantiles, mega fraude en los invernaderos donde hasta su hijo salió beneficiado. Sería interminable mencionar cada uno de los malos actos de este tipo”.

“Tengamos fresca nuestra memoria y no olvidemos todo lo que Toranzo hizo a San Luis Potosí, que hoy goza de protección y de impunidad gracias al mandatario Juan Manuel Carreras. Si en México realmente se castigara la corrupción este sujeto llevaría ya cuatro años en la cárcel”.

MEMORIA DE CORTO PLAZO Y CHIVOS EXPIATORIOS

Pero la memoria no debía ser tan corta para solo alcanzar a recordar los asaltos al presupuesto del sexenio anterior al actual del citado Juan Manuel Carreras López.

Los potosinos deben tener presente que la crisis económica, la falta de empleos bien remunerados, los servicios públicos insuficientes o pésimos, los altos niveles de delincuencia, todo eso es una consecuencia no de seis o 12 años para acá, sino de al menos 40, de consecutivos gobiernos del PRI, del PAN.

Partidos que, aliados de manera coyuntural y solapada con los peores representantes del navismo, han endeudado al estado, robado de las arcas públicas, y sumido al estado en el atraso, mientras ellos continúan como beneficiarios de una impunidad rampante.

A esos personajes del PRI, del PAN, del Navismo, siempre les urgió buscar un chivo expiatorio para culparlo de todos los males que ellos acarrearon en esas cuatro décadas.

–EL 2021, ¿EL FIN DEL PRI-NAVISMO-PAN?

Por primera vez en la historia local, San Luis Potosí tiene la posibilidad de arrancar del poder a ese grupo político heredero de lo peor del sistema político mexicano.

La llegada al gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) significó un cambio radical en las formas de hacer política y en el manejo del presupuesto federal, que hoy se canaliza a los apoyos sociales, quitando privilegios indebidos, y atacando la corrupción.

AMLO representa lo contrario de lo que en SLP ha sido el PRI, el PAN, y el Navismo corrompido.

Esa bandera amloista es enarbolada hoy por dos candidatos que no pertenecen al sistema, y que comparten los postulados de la Cuarta Transformación: Ricardo Gallardo Cardona, candidato a gobernador; y Leonel Serrato, aspirante a la alcaldía de la capital.

Ambos dicen compartir la mística de apoyar a los más necesitados que tiene López Obrador. De su triunfo el próximo 6 de junio depende que las cosas pueden empezar a cambiar en San Luis Potosí.

Así se terminaría con esa maldición de corrupción e impunidad que el estado arrastra ya desde hace medio siglo, al menos.

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