Tenía 21 años y era medallista nacional en tiro con arco, integrante del equipo Águilas UASLP.
El 7 de agosto de 2026, en una avenida de San Luis Potosí sin alumbrado público, fue asesinado Gabriel Salvador Martínez Flores, estudiante de séptimo semestre de Criminología en la Facultad de Derecho “Abogado Ponciano Arriaga Leija” de la UASLP.
Tenía 21 años y era medallista nacional en tiro con arco, integrante del equipo Águilas UASLP.
De acuerdo con los primeros datos, fue víctima de un asalto en el que recibió dos disparos.
El ataque ocurrió cuando regresaba de sus actividades cotidianas.
Hasta ahora no hay detenidos ni comunicado oficial de la Fiscalía General del Estado.
Gabriel estaba a un año de concluir sus estudios universitarios.
Para apoyar a su madre y sostener sus gastos, vendía comida en la universidad bajo el nombre “Los muertos de hambre”, además de ropa en tianguis los domingos.

También cuidaba de su abuela de 80 años y dedicaba tiempo al rescate de animales.
Tras su muerte, la comunidad universitaria y la sociedad potosina han expresado indignación.
En redes sociales circula una carta abierta dirigida a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la que familiares reprochan la ausencia de cobertura mediática y la falta de respuesta institucional.
En el texto se subraya que Gabriel “no es ni será un número” y se exige justicia para que su asesinato no quede impune.
El caso expone las condiciones de inseguridad en la capital potosina: calles sin iluminación, ausencia de patrullaje y un sistema de justicia que no ha ofrecido respuestas inmediatas.
La exigencia central es que la investigación avance y que el crimen no se convierta en una carpeta más en los archivos de la violencia en la capital potosina.
